
Hoy te vamos a desvelar cómo preparar las yemas de huevos curadas.
Hay dos maneras de prepáralas, la primera es un curado rápido y la segunda un curado lento. Cada preparación depende del fin al que se quiere llegar.
El curado rápido se utiliza para dejar las yemas liquidas y cremosas por dentro. El curado lento, para que las yemas endurezcan y se puedan rallar.
Para ello necesitamos:
Ingredientes:
Preparación:
Curación Rápida
Vamos a preparar las yemas para un aperitivo o un entrante de cena o comida. Vierte en un bol el azúcar y la sal mézclalos y con una cuchara haz cuatro agujeros retirando la mezcla.
Coloca en cada agujero las yemas de huevo bien limpia de las claras y cúbrelas con la mezcla retirada, déjalas reposar a temperatura ambiente 1 hora y media.
Pasado ese tiempo desentiérralas con cuidado sirviéndote de una cuchara y lávalas sumergiendo la cuchara con la yema en un bol con agua, coloca una mano en el agua y deja caer la yema muévela sin soltarla. Una vez limpia ponla en un plato previamente untado con aceite de oliva y reserva.
Llegada la hora de consumirlos, prepara cuatro lonchas de pan tostado y úntalas con mantequilla, coloca sobre cata loncha una yema curada y sirve.
Curación Lenta
Otra manera de consumirlas es dura, para ello reduce la cantidad de azúcar al 25% o prescinde de él. Ahora repite las fases hasta que las yemas estén enterradas en la mezcla (o en sola sal), lávalas como explicado anteriormente, ponlas en un plato untado y consérvalas en la nevera, pasados dos días ya no se romperán, en 10 día se pondrán cóncavas y ya estarán prácticamente duras, al cabo de dos semanas estarán completamente curadas y podrás rallarlas como si fuera queso sobre tu pasta favorita o una ensalada, unas verduras asadas o una crema fría o caliente. ¡¡PRUEBALAS!!