
Este plato es unos de los más conocidos de la gastronomía gallega, en origen se utilizaban verduras de la tierra y se mezclaban con el “unto”, que es grasa de cerdo, esto se hacía para dar sustancias al caldo. A lo largo del tiempo se ha ido incrementando ingredientes, según el bolsillo de la familia…
Ingredientes
Preparación
48 horas antes de su elaboración, ponemos el lacón en abundante agua fría, sustituimos el agua cada 8 horas aproximadamente, la noche anterior a su preparación, colocamos el lacón en la cazuela grande donde se guisará el pote, cubriéndolo por completo de agua.
También ponemos en otra cazuela a remojar las habas y si decidimos darle más consistencia al pote, agregaremos las partes del cerdo saladas: oreja, rabo, cachucha y el lacón, teniendo en cuenta de cambiar almeno una vez el agua.
Elaboración
1) Escurrimos bien todos los ingredientes y reservamos. Colocamos en el fuego una olla grande con unos 5 litros de agua, agregamos las habas que teníamos en remojo y el resto de las partes del cerdo, agregamos también el unto. Ajustamos el fuego para que la cocción sea media y dejamos cocinar una hora y media espumando de vez en cuando.
2) Ahora preparamos las patatas pelándolas y cortándolas en daditos o como mejor os guste el importante que no sean trozos grandes. Las patatas se agregan a los 40 minutos de la cocción del caldo.
3) En una olla a parte, habremos puesto a
hervir abundante agua para escaldar los grelos, que, para quien no esté
acostumbrado al sabor le resultarían amargos, (escaldándolos conseguimos
que el amargor disminuya consistentemente, dejando el plato más
agradable al paladar).
Lavamos y quitamos el tallo grueso de los grelos las hojas mustias o amarillentas y los ponemos en agua hirviendo, pasados 2 minutos los sacamos y los reservamos. A los 20 minutos de cocción desde la introducción de las patatas agregamos los grelos reservados anteriormente, dejamos cocinar otros 10 minutos.
4) Ahora vamos a comprobar el punto de cocción de las patatas pinchándolas con un tenedor y si hace falta rectificamos el punto de sal (Normalmente esto no hace falta, porque la sal residual del lacón y del chorizo aporta el justo sabor al caldo, pero siempre viene bien comprobarlo). Una vez trascurrida la hora y media, retiramos la carne y el chorizo, picamos en trozos pequeños y volvemos a incorporar al caldo, agregamos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y ya está listo.
Sírvelo acompañado de una rebanada de pan gallego.
¡Buen Provecho!