
Descubre uno de los dulces más típicos y tradicionales del Día de Todos los Santos: Huesos de Santo. Se llaman así por su forma similar a los huesillos, pero están hechos de mazapán y yema. Parece una receta complicada, pero si eres habilidoso… ¡Te saldrán riquísimos!
Ingredientes:
Elaboración:
1) Para el relleno prepara una yema pastelera de la siguiente manera: en un bol separa las yemas y bátelas ligeramente con unas varillas.
2) Pon al fuego un cazo y en el coloca 100 gramos de azúcar y 50 gramos de agua para hacer un rico almíbar. Una vez que esté en el punto de hebra fina, viértelo sobre las yemas, moviendo con la varilla para que no se cuajen.
3) Para cuajar las yemas, pon el bol al baño maría, remueve durante unos 20 minutos con unas varillas. Cuando las yemas estén cuajadas, déjalas enfriar para que queden densas.
4) Pasa a preparar el mazapán. Para ello, prepara otro almíbar con 150-200 gramos de azúcar y 75-100 gramos de agua, igual que el anterior, llévalo al punto de ebullición así se disolverá todo el azúcar.
5) Prepara la ralladura de limón y las almendras que molidas y añádelas al almíbar, reservando una parte de almendras para después. Remueve hasta que quede una pasta homogénea, si se queda muy seca, añadimos más almíbar. Después tápala y lo déjala enfriar.
6) Una vez esté fría, espolvorea con azúcar glas la superficie y extiéndela con un rodillo dejando una masa fina.
7) Marca la masa extendida con un tenedor para hacer las grietas de los huesitos. Luego corta en tiras, ahora enrolla las tiras para hacer el hueso, séllalo y déjalos secar (El truco para sellar el hueso es poner un poco de agua en la unión. Luego déjalos secar os dejamos secar dos horas).
8) Una vez que los huesos de mazapán estén secos, utiliza una manga pastelera para rellenarlos con la yema que teníamos enfriando.
9) Por último, haz un glaseado para bañar los huesos que les ayudará a conservarse. Para ello mezcla en un bol los 200 gramos de azúcar glas con sólo 2 cucharadas de agua.