
El Tronco de Navidad era una tradición navideña que consistía en elegir un tronco bonito y duradero, decorarlo y dejar que ardiera en la chimenea durante todo el día de Navidad. En el siglo XIX esta tradición pasó al mundo de la repostería, con este postre tan popular en toda Europa. Aunque se puede rellenar de distintas cremas como nata, turrón o vainilla, el que hoy os presentamos está relleno de chocolate.
Ingredientes:
Para el bizcocho:
Para el relleno:
Paso a paso:
1) Para comenzar, separa las claras de las yemas. En un bol, monta las claras a punto de nieve hasta que queden firmes. Incorpora el azúcar a las claras en varias tandas y sigue batiendo hasta que se haya integrado por completo. Quedará un merengue firme y brillante. En otro bol, bate las yemas con la ralladura de limón e intégralo a las claras con movimientos envolventes para evitar que se bajen. Tamiza la harina y vuelve a integrarlo con movimientos delicados.
2) Coloca en la bandeja de horno papel de hornear y vierte la masa con cuidado de que quede uniforme. Introduce la bandeja en el horno, previamente precalentado, a 200°C durante 15 minutos. Sácalo y vuélcalo sobre un paño limpio y ligeramente húmedo, retira el papel vegetal con cuidado. Con la ayuda del paño enrolla el bizcocho. Una vez enrollado y envuelto con el paño deja que se enfríe.
3) Mientras tanto, aprovecha para preparar el relleno. Funde el chocolate al baño maría y reserva. Bate la mantequilla derretida con el azúcar y un poco de ron y mezcla con el chocolate.
4) Desenrolla el bizcocho lentamente y unta la crema de chocolate por el lado de arriba, reservando un poco para decorar. Enrolla de nuevo poco a poco el bizcocho con cuidado y cubre el tronco con el restante chocolate creando una fina capa.
5) Por último, para darle forma de tronco, haz unos dibujos arrastrando el tenedor por la superficie a lo largo del bizcocho. Para decorar, espolvorea un poco de azúcar glas por encima. Guarda el tronco de Navidad en el frigorífico y sácalo justo antes de servir.
¡Felices Fiestas!