
Mirando las frutas lo primero que nos llama la atención es la gran diversidad de formas y colores entre sí. Pero además de su apariencia, forman parte de los alimentos con mayor cantidad de nutrientes y sustancias naturales altamente beneficiosas para la salud.
Las frutas y verduras son importantes componentes para una dieta saludable y su consumo ayuda a prevenir diversas enfermedades, como las cardiopatías, el cáncer, la diabetes y la obesidad.
Si reflexionamos sobre cómo se desarrollan las frutas y las verduras en su crecimiento de, nos daremos cuenta de que todos los vegetales, sobreviven a la intemperie, enfrentando todo tipo de condiciones y agresiones meteorológicas. Esto resulta posible gracias a las propiedades protectoras y antioxidantes naturales que poseen. Esas mismas propiedades son las que, una vez ingeridas, nos aportan protección y beneficios a nuestro organismo.
Las frutas y verduras contienen fitoquímicos, como los compuestos que dan sus vivos colores a los tomates, a las uvas, a las zanahorias y muchas variedades más, estos fitoquímicos tienen efectos y antiinflamatorios.
Otros compuestos muy importantes contenidos en los vegetales son los antioxidantes endógenos y exógenos que se ocupan de combatir el efecto de los radicales libres en el cuerpo. Si no sabes que son los radicales libres te los explicamos brevemente.
Existen dos tipos de radicales libres, los internos y los externos. Los internos son mayoritariamente, el ejercicio muy intenso, el stress y los propios del metabolismo. Los externos son debidos a factores como: una mala alimentación, el consumo de tabaco, el consumo de alcohol, los medicamentos, la contaminación atmosférica y el exceso de exposición solar.
Las consecuencias que pueden derivar por el exceso de radicales libres en el organismo normalmente pueden ser: el envejecimiento celular, problemas cardiovasculares y problemas en el sistema nervioso.
Como anteriormente hemos dicho, para prevenir y combatir los efectos de los radicales libres, debemos consumir frutas y verduras porque contienen antioxidantes endógenos y exógenos.
Los endógenos son las enzimas (proteínas) con capacidad antioxidante que no se gastan al reaccionar con los radicales libres y son dependientes de sus cofactores (factores que, en unión de otros, contribuye a producir algo) tales como el cobre, el hierro, el zinc, el magnesio y selenio.
Los exógenos provienen de la dieta, y a diferencia de las enzimas se consumen al reaccionar con los radicales libres, y deben ser reemplazados.
Además los vegetales son ricos en fibra que contribuye a mejorar el tránsito intestinal y a reducir los niveles de colesterol en la sangre.
El Agua es el principal componente de la fruta aproximadamente es un 80-90% de cada fruta, por lo tanto es hidratante.
La fructosa, así se llama el azúcar contenido en las frutas.
La fibra vegetal, cada 100 gramos de fruta suponen consumir alrededor de 2 gramos de fibra.
Las sales minerales, que contienen un alto nivel de potasio y una baja cantidad de sodio. También aportan magnesio y alguna fruta calcios.
Las vitaminas, betacarotenos y antioxidantes.
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La ración diaria recomendada es de 3 a 4 piezas diarias y esta permitirá cubrir los requerimientos diarios de vitaminas y minerales.
¡En general, las frutas deben ser un imprescindible en nuestra alimentación, si lo que queremos tener un aspecto saludable y esa sensación de bienestar!