
Si hay un plato veraniego que se lleva el protagonismo conviviendo con el gazpacho, ése es el salmorejo.
Un plato típicamente cordobés riquísimo como entrante o primer plato, que consiste en una sopa fría con una textura más espesa que el gazpacho.
Para esta receta necesitarás:
Elaboración:
1) Coge cuatro tomates y tras lavarlos y pelarlos, trocéalos en pequeños pedazos. Pásalos por la batidora hasta obtener un puré. Cuando lo tengas, resérvalo.
2) Coloca en un bol, el pan en trozos y cúbrelo con el puré de tomate durante unos 10 minutos.
3) Añade el diente de ajo y tritura de nuevo en la batidora, obteniendo una nueva crema espesa.
4) Por último, añade el aceite de oliva virgen extra y la sal y vuelve a pasar todo por la batidora.
El secreto de este plato, como habrás visto, es pasar tres veces por la batidora consiguiendo una textura perfecta cremosa y espesa, pero uniforme y con un bonito color anaranjado, siendo compacto para resistir tropezones de huevo duro y jamón con los que acabarás decorando este típico plato veraniego.