
Los calabacines son amigos de la digestión. En primer lugar porque, tienen mucha fibra y agua, son extremadamente digeribles; además contienen potasio, que ayuda a la regeneración de la mucosa gástrica, esencial para aquellas personas que sufren de trastornos tales como reflujo esofágico y la acidez estomacal.
El calabacín, como hortaliza, se utiliza principalmente en recetas saladas, pero en realidad su delicado sabor hace que sea un excelente ingrediente para postres. Para preparar una sabrosa (e inusual), crema de calabacín,
¡sólo necesita unos pocos minutos!
Ingredientes:
Preparación:
1) Lleva a ebullición 250 ml de agua, agrega 3 cucharadas escasas de azúcar, añade un calabacín cortado en dados pequeños y déjalo hervir por 5 minutos.
2) Escurre el calabacín y reserva sin tirar el líquido almibarado de cocción que habrás obtenido.
3) Pon otra vez el líquido de cocción al fuego y haz que reduzca, una vez haya reducido a la mitad, apaga y déjalo enfriar.
4) Ahora en el almíbar frio, agrega los trozos de calabacín anteriormente escurridos y media cucharadita de ralladura de limón y centrifúgalo con la minipimer.
5) Ponlo a enfriar en la nevera por lo menos2 horas. Sirve muy frío. Decora con ralladura de limón u hojas de menta.