
Dulce típico de Semana Santa, se remonta al siglo XV y tiene su origen en la necesidad de consumir el pan duro sobrante de la cuaresma. Este es el dulce de semana santa más conocido, se prepara prácticamente en todo el territorio español.
La historia de las torrijas se remonta hace 2000 años cuando los romanos preparaban para la Semana Santa una especie de torrija con galletas de trigo. Y estas estaban bañadas en leche, tostadas en aceite y servidas con miel.
Ingredientes:
Preparación:
1) En un cazo pon la leche con 4 cdas. de azúcar, una ramita de canela, la peladura de limón y otra de naranja (sin usar la parte blanca que amargaría). Enciende el fuego y caliéntala sin que llegue a hervir, apaga. Filtra la leche por un colador y reserva.
2) Ahora prepara las rebanadas de pan, que deben tener 2 dedos de grosor.
3) En una bandeja con bordes altos, vierte la leche filtrada y moja en ella las rebanadas de pan. Déjalas unos minutos para que absorban toda la leche.
4) Bate muy bien los huevos. Ahora en un plato prepara la mezcla unos 300g de azúcar (al gusto) con la canela molida.
5) Pon a calentar abundante aceite para la fritura, cuando esté caliente, pasa las rodajas de pan empapadas en la leche por el huevo batido y fríelas hasta que queden doraditas.
6) Una vez fritas ponlas en papel de cocina absorbente y a continuación, mientras estén calientes, rebózalas en una mezcla de azúcar y canela en polvo.
7) Colocadas en una bandeja y deja que descansen hasta que el azúcar forme el almíbar. También se pueden comer calientes recién hechas añadiéndole algo de dulzor tipo aguamiel o mezclando en un cazo 50% de azúcar y 50% de agua, una ramita de canela y la peladura de limón, se pone a reducir en el fuego y así forme un almíbar. Hay también quien las moja con agua de azahar, etc… esto va al gusto de cada uno.