
Hoy te presentamos unos de los platos pobres y más reconfortantes de la cocina española. Plato pobre no quiere decir malo, si no que antiguamente lo consumían las personas que tenía bajos ingresos de dinero. Hace tiempo que los latos pobre no se consumen por necesidad, sino porque están muy ricos como las migas, cocidos, legumbres, etc..
Ingredientes:
Elaboración:
1) Corta las cebollas en rodajas finas y saltéalas en una olla con mantequilla a fuego medio.
2) Una vez estén las cebollas transparentes añade la harina y empieza a remover con una cuchara de madera para que se tueste un poco sin quemarse.
3) A continuación, incorpora poco a poco la leche sin dejar de remover hasta obtener una salsa blanca. Seguidamente ve añadiendo el caldo y condiméntalo con sal y pimienta al gusto. Deja hervir durante 30 minutos aproximadamente.
4) Mientras hierve, corta los laterales del pan de molde y tuéstalo, (también puedes utilizar rodajas de tu pan habitual tostado).
5) En unas tazas grandes para sopa (resistentes al calor) coloca la rebanada de pan en el fondo y vierte por encima la sopa que has preparado anteriormente, espolvorea con el queso gruyere rallado.
6) Pon las tazas en la bandeja de horno y gratínalas sin dejar de vigilarlas.
¡Que aproveche!