
Esta receta de fácil preparación, solo necesitarás un bol y una varilla para prepararla. De carácter rustico gracias a la harina de espelta, la masa resulta muy perfumada gracias a la dulzura de las fresas y el aroma del jengibre. Se conserva muy bien y está muy rica apta para desayunos
Ingredientes para 4 Personas
Preparación
1) En un bol amplio, casca los huevos y 150g azúcar y bátelos con la varilla hasta que adquieran una textura blanquecina y espumosa.
2) Incorpora la peladura de limón y añade el aceite muy lentamente consiguiendo un fino hilo, haciendo esto nunca pares de batir.
3) una vez montado el compuesto, agrega poco a poco la harina de espelta tamizada y alternándola con la leche de arroz. A continuación, une la harina tipo 1 tamizada y la levadura para dulces, sigue mezclando, agrega una pizca de sal y el jengibre rallado o en polvo a gusto del cocinero.
4) Ahora, lava muy bien las fresas, corta una buena parte a trozos no muy pequeños y añádelos suavemente a la masa sin dejar de mezclar con suavidad.
5) A este punto, forra un molde desmontable de 25cm de diámetro con papel de hornear, vierte el compuesto y nivélalo.
6) Corta las fresas restantes y colócalas encima del compuesto y espolvorea con el azúcar de caña.
7) Precalienta el horno a 180ºC, introduce el molde y déjalo ornear durante 40-45 minutos. Pasado ese tiempo haz la prueba del palillo, si lo introduces en el centro de la tarta y sale seco la cocción será la correcta.
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