
Estas pequeñas semillas llegaron a nuestras tiendas muy recientemente, en 2009. Vienen de muy lejos, de México y Bolivia y sus propiedades eran bien conocidas ya por los aztecas.
En América del Sur se comen a diario, pero también en nuestras latitudes estamos empezando a comprender y apreciar estas propiedades. Son ricas en ácidos grasos omega 3 y omega 6, potasio y calcio. ¡Sólo se necesita una pequeña cantidad para obtener sus beneficios!
Son el elemento vegetal con la tasa más alta de calcio, 5 veces más alta que la de la leche, por lo que estas semillas pueden sustituir a la leche para todas aquellas personas que no pueden (o no quieren) tomarla. Además son ricas en vitamina C y contienen potasio, magnesio y hierro en grandes cantidades, pero, ¿cómo se consumen estas semillas tan ricas en propiedades beneficiosas?
Se trata de semillas muy pequeñas y su sabor es decididamente neutral. Esto las hace perfectas para combinarlas con una gran cantidad de alimentos. Carnes blancas, ensaladas, arroces o acompañando un plato de cebada, quinoa o mijo. También puedes añadirlas al yogur con un poco de muesli y tendrás un rico tentempié con gran cantidad de vitaminas y grasas buenas.
Otra de las ventajas de estas pequeñas semillas es que no se ponen rancias. Es posible mantenerlas en la despensa durante un largo período de tiempo sin que el sabor o sus propiedades sean alteradas.
Por último, las semillas de chía son grandes aliadas para aquellas personas que tienen problemas de regularidad intestinal. ¿Cuál es la forma correcta de comerlas para lograr una perfecta limpieza del intestino y eliminar la hinchazón y la antiestética barriga? Por la noche, antes de irse a la cama, coloca una cucharada de semillas de chía en un vaso de agua. Estas semillas son de hecho capaces de absorber agua en una cantidad mucho mayor que su peso y generan un gel que, cuando se toma por la mañana con el estómago vacío, garantiza una perfecta limpieza del organismo.
Si nunca habías oído hablar de estas semillas, y ahora tienes curiosidad de probar sus efectos beneficiosos, acércate a una tienda de medicina natural o herbolario y pruébalas. ¡No te vas a arrepentir!