
Las naranjas confitadas son geniales para utilizarlas en repostería, especialmente ahora que se acerca la época de los roscones de Reyes y es ideal tenerlas a mano en la despensa. Es facilísimo hacer naranjas confitadas caseras, anímate y veras que ricas te saldrán.
Ingredientes:
Elaboración:
1) Comienza lavando bien las naranjas, lo mejor es hacerlo con un cepillito o algo similar y con agua caliente ya que los insecticidas y sulfatos se adhieren a la piel rugosa que suelen tener las naranjas.
2) A continuación, pon en el fuego una sartén grande con el agua y el azúcar para que se vaya haciendo el almíbar.
3) Mientras tanto, corta las naranjas en rodajas finas y las ponlas con cuidado en la sartén lo más extendidas posibles.
4) Pon a fuego lento y las deja reducir 1 hora aproximadamente. (Lo mejor es tapar la sartén los primeros 25 minutos y después quitar la tapa y dejar que el almíbar se vaya evaporando y espesando). Hay que ir observándolas para cuando estén tiernas y se haya formado un almíbar espeso retirarlas. (Debes tener cuidado, ya que al ser tan finas se pueden romper cuando intentes manipularlas. Lo mejor es mover la sartén sin intentar darles la vuelta ya que con solo moverlas es suficiente, así no se pegarán).
5) Ahora solo falta retirarlas para poder disfrutar de esta exquisitez.
Si haces mas de las que necesitas no te preocupes, aguantan bastante en la nevera con su almíbar y también las puedes congelar o envasarlas al vacío y utilizarlas cuando te hagan falta.
¡Que aproveche!