
Esta receta de castañas, es originaria de Italia y Francia, aunque hoy en día se está expandiendo a otros países productores de castañas como España y Portugal.
Su origen se remonta a la antigüedad, cuando se almacenaban ciertos alimentos en miel o azúcar para su conservación, específicamente en Cuneo en Italia y en Lyon Francia. Hay que esperar hasta el siglo XIX, para que el Marron Glacé se comercialice a escala industrial en Francia y posteriormente también en Italia donde se mejoró y perfeccionó. En España se introdujo a partir de 1980.
Ingredientes:
Preparación:
Lo primero que debes hacer es preparar el jarabe. En una cacerola vierte 2 tazas de agua y otras dos de azúcar, una pizca de sal y la vaina de vainilla. Pon a cocer a fuego medio removiendo hasta que llegue a hervir. A este punto baja el fuego y deja cocinar unos 25-30 minutos, removiendo de vez en cuando para que no se pegue.
Mientas tanto, en otra cacerola coloca las castañas cubiertas de agua y ponlas a cocinar a fuego medio. Una vez que el agua haya empezado a hervir, baja la llama y déjalas guisar 10 minutos más. Una vez hervidas, pásalas por agua fría. Añádelas al jarabe anteriormente preparado y déjalas cocinar a fuego lento unos 20 minutos más, teniendo cuidado de que no se peguen. Pasado ese tiempo sácalas del fuego, deja que se enfríen a temperatura ambiente y pon la cacerola en la nevera durante toda una noche.
Al día siguiente vuelve a poner la cacerola al fuego, espera que hiervan y deja cocinar a fuego lento unos 15 minutos más. Sácalas del fuego y déjalas enfriar a temperatura ambiente, luego vuélvelas a poner en la nevera por otra noche más. Al día siguiente sácalas del almíbar con delicadeza y déjalas escurrir encima de una rejilla unos minutos. A continuación las podrás colocar en un tarro de cristal.
¡Ya tienes listos tus maravillosos Marron Glacé! (recuerda conservarlos en la nevera y consumirlos antes de dos semanas). Este postre aportará un toque de clase a cualquier comida o cena.