
Este plato de Vigilia, es un clásico italiano suele comerse como plato único por ser un plato consistente, lo acompañaremos con una ensalada fresca y pan tostado.
Ingredientes
Elaboración
1) El día anterior de la preparación quita la sal que recubre el bacalao lavándolo cuidadosamente, cortarlo en trozos y colocarlo en un recipiente con agua y un vaso de leche y dejarlo descansar toda la noche.
2) Al día siguiente, quita la piel del
bacalao.
3) Untar una cazuela bastante amplia, pela las patatas y córtalas en rodajas, luego colócalas en la cazuela.
4) Ahora pon los trozos de bacalao por encima de las patatas. Antes de añadir la sal comprueba el punto de sal del bacalao.
5) Lava y corta en trozos los tomates, a continuación, colócalos por encima del pescado, agrega el apio cortado en rodajas y las cebollas cortadas irregularmente. Agrega la guindilla, las alcaparras y las aceitunas negras. Cubre el todo con otra capa de patata cortadas en rodajas. Moja todo con 1/2 vaso de vino blanco, ½ vaso de agua y un generoso chorro de aceite.
6) Empieza la cocción a fuego vivo y cuando rompe a hervir baja el fuego y continua a fuego lento tapando la cazuela.
7) De vez en cuando remueve la cazuela para evitar que se pegue.
8) Deja cocinar por lo menos media hora. Si pasada la media hora el guiso resulta todavía muy mojado quita la tapa y seguid cocinando unos minutos más a fuego vivo moviendo a menudo la cazuela.
Sirve bien caliente y preséntalo espolvoreando con perejil picado.
¡Buen Provecho!