
Un plato único elegante y muy sabroso, perfecto para un brunch refinado para una pareja o para un tentempié con amigos: los huevos benedictinos.
Ingredientes: (para 4 comensales)
Preparación:
1) Calienta una sartén antiadherente sin aceite y pon en ella el bacon, una vez esté resérvalo.
2) Pon a tostar el pan en la tostadora.
3) Llena una cacerola con agua, añade el vinagre y ponla a calentar. Cuando el agua esté en el punto de romper a hervir, apágala o baja el fuego, nunca debe llegar a hervir.
4) Mientras tanto, coloca una loncha de bacon en cada rebanada de pan.
5) En un pequeño bol o en una taza de té, casca un huevo, teniendo cuidado de no romper la yema, luego viértelo con cautela en agua caliente. Déjalo cocer durante 3 minutos (sin que hierva el agua): la clara del huevo estará firme, mientras que la yema permanecerá blanda.
6) Pasado ese tiempo, saca el huevo del agua utilizando una espumadera y escúrrelo muy bien, luego ponlo encima de la rebanada de pan con el bacon.
7) Salpimienta, coloca por encima del huevo un poco de salsa holandesa y espolvorea el cebollino anteriormente picado.
Como variantes de esta receta, puedes sustituir en la preparación el bacon por salmón ahumado, lomo de Sajonia, jamón cocido o ibérico, y la salsa holandesa puede ser sustituida por fondue de queso, quizás enriquecida con copos de trufa laminada.
Un truco para la cocción de los huevos, para que no se rompan puedes colocar dentro del bol o de la taza un trozo de papel film, luego vierte el huevo cascado y haz un paquetito con él, pon el huevo empaquetado a cocinar en el agua a punto de hervir, de este modo no se romperá.
¡Buen Provecho!