
Este postre típico italiano es muy simple de hacer y riquísimo al paladar.
Ingredientes:
Preparación:
Prepara el molde donde verter la nata. En un cazo pon al fuego los 200g de azúcar con unas gotas de agua mezcla sin parar cuando el azúcar comienza a derretirse, sigue mezclando hasta que empiece a hervir y empiece a hacer una espuma amarilla, sácalo rápidamente antes de que se queme demasiado (y se haga amargo) viértelo repartiéndolo por todo el fondo del molde y reserva.
Ahora, pon las hojas de gelatina en un bol con agua. A este punto pon en un cazo el litro de nata y 100g de azúcar y la pulpa de la vaina de vainilla, mezcla con una varilla y pon el cazo a fuego medio, cuando empieza a calentarse saca las hojas de gelatina del agua y añádelas una a la vez en la nata sin dejar de remover con la varilla, en cuanto empieza a dar signo de querer hervir apaga el fuego y vierte con cuidado la nata en el molde. Deja enfriar a temperatura ambiente, una vez frio pon el molde en la nevera y deja enfriar por lo menos 24 horas.
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