
Los cítricos exprimidos son una bendición, pero tenemos que "respetar" unas cuantas sencillas reglas.
Al comienzo del día, Es beneficioso beber un zumo de naranja, pomelo o limón, mientras que después del almuerzo es mejor beber solo la de pomelo, que ayuda a la digestión y reduce el índice glucémico ingerido durante la comida. Otro aspecto importante: bébela de inmediato, recién exprimida, ya que las propiedades de la vitamina C contenidas en el zumo se mantienen inalteradas durante los primeros 20 minutos.
Por último, si el pomelo, gracias a su acción antioxidante y regeneradora, es un amigo de los pulmones y el estómago, la naranja, rica en antocianinas, es muy saludable para la vista. ¿Qué hacer con la cáscara de los cítricos? Puedes preparar infusiones, hervirlas en agua: la del pomelo estimula el metabolismo; la del limón promueve el buen funcionamiento del hígado y purifica el cuerpo.
En general, las pieles son ricas en vitaminas y antioxidantes, así que puedes utilizarlas también ralladoras para condimentar ensaladas, sopas, postres y salsas.