En la era digital, parece existir menos necesidad que nunca de aventurarse fuera de casa para nuestro ocio y entretenimiento. Niños y adultos no necesitan aventurarse tras las puertas del hogar para encontrar a sus amigos. Solo necesitamos abrir una aplicación o red social y listo, todo un mar de posibilidades sociales. Pero, ¿eso significa que jugar al aire libre o pasar tiempo al aire libre está pasado de moda? Por supuesto que no. No debería ser así, ya que las actividades al aire libre son algo más que entretenimiento: salir a la naturaleza es bueno para la salud de todos en la familia, y en esta galería echamos un vistazo a algunos de los beneficios para la salud de pasar tiempo fuera de casa, al aire libre, en contacto con la naturaleza.
UN ESTUDIO RECIENTE FUE REALIZADO POR INVESTIGADORES DE DOS UNIVERSIDADES. SEGÚN ESTOS CIENTÍFICOS, PASAR TIEMPO AL AIRE LIBRE SERÍA BENEFICIOSO PARA LA SALUD Y EL DESARROLLO DE LOS NIÑOS PEQUEÑOS.
El vínculo entre la naturaleza y la salud infantil. Menor riesgo de caer enfermos. De acuerdo con la Declaración de Parma sobre la salud y el medio ambiente, todos los niños deben tener acceso a áreas verdes en un radio de 300 metros. Numerosos estudios han demostrado que el contacto diario con la naturaleza tendría un impacto positivo en el bienestar social , físico, psicológico y educativo de los jóvenes. Cabe señalar, sin embargo, que hoy en día, las personas más jóvenes pasan más tiempo delante de las pantallas en lugar de estar activas afuera.
También está demostrado que los niños que pasan más tiempo en la naturaleza son menos propensos a la obesidad. Es obvio que la naturaleza es un remedio más que eficaz contra el sendetarismo. Hay diferentes tipos de actividades físicas que se hacen en la naturaleza, desde caminar por la montaña a hacer castillos de arena en la playa. La práctica de otros deportes como la natación, la equitación, el fútbol etc. son otras maneras de disfrutar de la naturaleza.
Un contacto con la naturaleza permite varias áreas de desarrollo. La exposición diaria a ambientes naturales no solo es buena para la salud de los niños . También permite varias áreas de desarrollo. Mejora, por ejemplo, las capacidades cognitivas , reduce el estrés o el déficit de trastornos de atención.
Los niños y niñas que pasan más tiempo al aire libre tienen pensamientos más positivos. Por tanto, son más optimistas y en general, obtienen mayor éxito personal y académico. Como consecuencia son niños más felices.
Rodearse de naturaleza promueve una actitud más pacífica y armónica, por lo que dificulta el enfado. En consecuencia, pasar un día al aire libre puede facilitar una mejor relación entre los niños y los adultos. Al promover el buen humor, los pequeños que pasan más tiempo en la naturaleza son menos propensos a la depresión. Es triste saber que el número de niños y niñas con depresión aumenta de manera significativa.
El disfrute de tiempo libre y desestructurado al aire libre, hace que el niño tenga mayor sensación de libertad, y finalmente, mayor autoestima.