Nos encanta lucir moreno, sobre todo en verano que es cuando más invita a ello, pero cuidado, el sol no perdona y deja huella. Podemos pasar de tener un bonito bronceado a que nos aparezcan manchas en la piel debido a una pronunciada exposición solar.
Las manchas en la piel, son alteraciones en la uniformidad del color de una misma zona. Aunque estas manchas pueden tener diferentes tonalidades más pálidas, blancas o rosadas, son las manchas de color marrón las que crean más alarmas y consultas al dermatólogo. Este tono oscuro es consecuencia del exceso de pigmento natural que la piel produce para protegerse de quemaduras. Un exceso provocado por aumento de células que producen melanocitos, o en ocasiones por un aumento de cantidad de pigmento en dicha zona.
La exposición al sol influye en las manchas que tenemos en la piel, o bien oscureciéndola de manera temporal, como podrían ser las pecas, o de manera permanente, que llamamos melasma, parches de piel oscura por efecto del sol.
Las manchas comunes, los nevu o lunares y las efélides o pecas aparecen durante nuestra infancia y habitualmente no precisan tratamiento de dermatología. Sin embargo el daño solar durante muchos años, puede hacer que nos aparezcan manchas marrones en nuestras zonas más expuestas, cara manos o escote sobre todo en personas de piel clara que les gusta broncearse en exceso. Estas molestas manchas, además de degradar los depósitos de proteína de nuestra piel, nos hacen un aspecto mucho más envejecido de lo que en realidad somos.
Por ello para prevenir estas molestas manchas, lo mejor es utilizar medidas de protección solar, basadas en el empleo tanto de elementos que sirvan de barrera, como las gafa de sol, sombreros o gorras, como de filtros solares que rebajen la fuerza con que los rayos impactan en nuestra piel. E conveniente además de elegir un factor de protección solar suficiente para nuestra piel, aplicarlo además al menos 30 minutos antes de la exposición al sol, y replicarlo cada espacio de 2 horas que estemos expuestos al mismo.
No lo olvides, para conseguir una piel uniforme y bonita, hay que cuidarla y evitar maltratarla con largas exposiciones al sol sin ninguna protección, y si hemos olvidado la crema solar, mejor no arriesgar y proteger nuestro cuerpo con ropa que sirva de barrera, pero nunca exponernos al natural para captar un bronceado que a la larga perjudique nuestra piel.
