
A la modelo Irene Rosales no le hizo ninguna gracia que varios internautas le preguntaran directamente si se encontraba en estado de buena esperanza tras publicar, a finales de la semana pasada, una favorecedora fotografía que la retrataba en biquini y en medio de unas merecidas vacaciones en la playa.
La irritación de la también esposa de Kiko Rivera, madre junto al DJ de las adorables Ana y Carlota, no estaba en absoluto relacionada con la curiosidad de sus seguidores en relación a una posible ampliación de su familia, sino con el hecho de que algunos usuarios habían visto en su vientre, el cual no está excesivamente definido, una prueba incontestable de su embarazo.
"Por lo que puedo leer en los comentarios de esta foto, muchas me ponéis si estoy embarazada y tengo que deciros que no. Simplemente tengo un cuerpo sin machacar en el gimnasio, no es perfecto pero estoy súper feliz y orgullosa de mi cuerpo, no quiero o pido más", tuvo que aclarar Irene en un vídeo posterior y colgado en la sección Stories.
"Estoy delgada pero no tengo un vientre totalmente plano y tampoco abdominales. Pero tengo que deciros que estoy muy feliz con mi cuerpo y con que esté lleno de salud, pues lo demás, la verdad, es que me importa bien poco", sentenciaba la antigua concursante del reality 'GH Dúo'.
Tras reflexionar de una forma tan elocuente sobre los cánones de belleza tan intransigentes a los que parecen seguir estando sometidas las celebridades, sin olvidar la forma tan acertada en la que cuestionó un concepto tan subjetivo como el que se desprende del término "perfección", la guapa maniquí ha vuelto a demostrar que está muy orgullosa de su físico -y no es para menos- subiendo a su perfil un par de imágenes adicionales en traje de baño, ya sea para reivindicar una vez más la naturalidad de su cuerpo o, directamente, fastidiar a sus detractores más entrometidos.
"Una cintura prendida en candela", reza el poético título de una de estas instantáneas, la cual se ha convertido además en la mejor plataforma posible para que sus admiradoras pudieran transmitirle su más sincero apoyo. "¡Estás increíble! Ojalá muchas estuviéramos así... La envidia que es muy mala", le ha dirigido una usuaria en el tablón de comentarios.