
Un trasplante de pelo es una técnica con la que se injerta la piel de una zona de tu cabeza, la que tiene pelo, a otra que se encuentra despoblada. Es un tratamiento que soluciona la pérdida de pelo de forma permanente, pero también tiene un coste elevado y un amplio tiempo de recuperación, teniendo que someterse a varias operaciones, en algunos casos.
El pelo se trasplanta a través de lo que se conoce como ‘microinjertos’, de manera que solo se incluye uno o dos cabellos en cada uno, para que se consiga un aspecto mucho más natural. Hay que tener muy en cuenta el factor de la edad para plantearse un trasplante de pelo, pues es posible que la pérdida capilar dure más tiempo.


Los principales ‘contras’ que tiene este tipo de intervención son: es una técnica invasiva, al ser una operación quirúrgica; el postoperatorio es un proceso incómodo; el paciente puede sufrir ciertas inflamaciones en la zona intervenida; el coste económico es elevado, superando incluso los 5.00 0euros; los resultados tardan en aparecer, por lo que es un proceso muy lento; y es posible que tengas que rapar tu pelo por completo antes de hacer la intervención.
Sin embargo, los ‘pros’ son: es un proceso nada doloroso, pues se utiliza anestesia local para realizarlo; la posibilidad de rechazo es muy pequeña, porque el paciente es también su propio donante y, por tanto, suele tolerar bien el implante; y el proceso es muy rápido, durando solo uno o dos días.

Existen, principalmente, dos tipos de técnicas que se utilizan para realizar un trasplante de cabello. Cada una de ella tiene sus características propias y, a su vez, sus propios puntos positivos y negativos:

Se utilizan medicamentos que estimulan el crecimiento del pelo y previenen su caída y se suelen aplicar durante los 15 y 30 días siguientes a la cirugía. Se aplica mediante pulverizaciones y dando un suave masaje en el cuero cabelludo. También se utilizan inhibidores de enzimas, concretamente la que se encarga de transformar la testosterona en dihidrotestosterona. Esta última es la enzima que provoca la caída del pelo, afinando cada vez más el pelo hasta que comienza a caer.
Por otro lado, se suele recomendar la toma de vitaminas en vía oral y, en ocasiones, se usa la técnica del “Plasma Rico en Plaquetas”. Esta consiste en la inyección de la propia sangre del paciente en el cuero cabelludo, de manera que se consigue estimular la generación de colágeno y ácido hialurónico, que favorecen al crecimiento del cabello y previenen su caída.
Todos estos tratamientos pueden combinarse entre sí durante los meses de recuperación tras la cirugía, pero algunos son más recomendables que otros en función del tipo de técnica de trasplante capilar que se haya seleccionado.

Turquía es el principal destino para aquellos que quieren hacerse un trasplante de pelo. Es el país mejor valorado para la realización de este tipo de técnicas, y es que el prestigio de sus profesionales y clínicas es extremadamente alto, además de reducirse considerablemente el coste económico.
Al haberse hecho tan popular en los últimos años, muchas agencias de viajes e, incluso ciertas clínicas, han tomado como opción hacer ‘packs’ que incluyen el vuelo desde las principales ciudades españolas, algunas noches en hoteles reconocidos de Estambul y los tratamientos de operación y postoperatorio de la clínica en cuestión.
Uno de los más demandados ofrece un vuelo de ida y vuelta de Madrid o Barcelona a Estambul; el alojamiento durante 3 noches en un hotel de 4 estrellas, en pleno centro de la ciudad, dos visitas al médico, tratamiento preoperatorio y postoperatorio de la técnica FUE; análisis de sangre para valorar el estado de salud del paciente; y un traductor que se mantenga en contacto continuo con el paciente.
Todo esto tiene un coste de unos 3.000 eros, aunque pueden acogerse a ciertas ofertas en caso de que el tratamiento vaya a ser realizado por dos o tres personas, con lo que el precio se reduciría a unos 2.500 euros. Además, suelen tener la opción de un suplemento por acompañante, de 500 euros más; la posibilidad de alojarse en un hotel mejor, por unos 300 euros más; y paquetes de excursiones que rondan alrededor de los 500 euros.