
En primer lugar, empezaremos diciéndote que el verano no es la mejor fecha para hacerte un tatuaje. Hacerte un tatuaje lleva efectos secundarios que no solemos pensar en un principio, tales como: alergias por la tinta, cicatrices, infecciones e incluso desgarros en los vasos sanguíneos. Otros factores como el sol, calor y picaduras de insectos pueden hacer que aumenten los problemas en un tatuaje recién hecho.
En España, la edad legal para hacerse un tatuaje son los 16 años, aunque se pueden realizar antes con un consentimiento de los padres. Elige un centro de confianza que sigue las normas sanitarias. Un tatuaje es como una pequeña intervención quirúrgica en la piel, una herida por abrasión donde se introduce tinta en la piel. El pigmento no es perjudicial para la salud, pero sí que tenemos que prestar atención a como cicatriza la herida.

Sea la estación que sea, un tatuaje siempre necesita unos cuidados básicos para evitar que se produzca cualquier infección y mantener la piel sana e hidratada, independientemente del tamaño del tatuaje.
- Desinfección de la zona: Antes de realizar el tatuaje y después, el tatuador debe desinfectar la zona con un antiséptico o pomada antibiótica.
- Taparlo las primeras 24h: Es fundamental que permanezca tapado durante las 24 horas siguientes. Una vez destapado, lávalo cuidadosamente con agua y jabón neutro, secándolo con pequeños toquecitos. Nunca lo frotes.
- Crema antibiótica: Tras destaparlo deberes utilizar crema antiséptica y cicatrizante varias veces al día durante unas dos semanas (previamente tendrás que limpiarlo con agua y jabón).
- Evita tocar el tatuaje: no lo frotes ni rasques. Si por cualquier motivo tienes que hacerlo, lávate las manos antes.
- Crema hidratante: Después del periodo de curación, es recomendable mantener el tatuaje hidratado para evitar que la piel pierda elasticidad.

Sea verano o no, es muy importante esperar dos semanas para ir a la playa o piscina. Recordemos que el tatuaje es una herida en la piel y el riesgo de infección durante esas dos semanas es muy elevado.
- Evitar los baños: Los dos o tres primeros días hay que evitar mojar la zona. Hasta que la herida haya cicatrizado, (unas dos semanas) es un riesgo sumergirlo en el mar o piscina, ya que el agua caliente hace que proliferen más las bacterias. Asimismo la contaminación y los productos químicos pueden infectar la herida.
- No exponerse al sol: Hay que evitar la exposición directa al sol en la piel tatuada durante los primeros 15 días. Además, la fotoexposición puede fomentar los tumores en la zona. Exponer el tatuaje al sol puede hacer que la tinta se aclare, se corra o quede de forma desigual.
- Utilizar protector solar: Es recomendable utilizar crema solar con un factor FPS de 30 – 50, y no exponernos al sol de 12h a 16h. Colócate en un lugar en sombra y utiliza ropa ligera y transpirable.
- Protegerse del sudor: El calor favorece la transpiración de la piel, lo que puede producir la maceración de la herida y complicar la cicatrización. Intenta mantenerlo alejado del polvo, viento y suciedad.