
Esto ha cambiado en los últimos días, y es que la estrella del Barça sabe que hay un claro problema, algo que no puede solucionarse simplemente con una modificación en la plantilla actual, sino que debe atajarse incorporando a alguien de fuera. Y es que Leo Messi cree que el lateral derecho del equipo está generando muchas situaciones problemáticas.
Actualmente ese ala del equipo lo conforman Nelson Semedo y Sergi Roberto, pero son dos jugadores que no son los más destacados del mercado para estar en esa posición, y quizás se necesite alguien más profesional o habilidoso para ocupar dicho puesto. Y ahora sí se ha posicionado: Messi cree que el mejor para ello sería Joshua Kimmich, alemán centrocampista de formación.
En estos momentos forma parte de la plantilla del Bayern de Múnich, y está considerado el mejor lateral diestro del mundo. No es un título que se le haya dado a la ligera sino que, semana tras semana, el alemán demuestra sus enormes habilidades en esta posición. Es por esto que su equipo ha puesto un elevado precio a Kimmich, aunque no lo suficiente como para equipararse con su talento: 70 millones de euros.
Es posible que, incluso, esa cifra se reduzca, pues el Barça podría estar dispuesto a sacrificar a Ivan Rakitic o a Nelson Semedo si eso significa introducir al alemán en el equipo. Es más, el propio Kimmich ha asegurado ya que el F.C. Barcelona es un equipo que admira desde que Pep Guardiola era su entrenador.
Mientras tanto, el Real Madrid puede respirar aliviado: tener dos laterales diestros no demasiado buenos es beneficioso para el equipo madridista. Sin embargo, el hecho de que Kimmich pudiera entrar en el equipo azulgrana sería una ventaja total para el que ha sido desde siempre su mayor competidor.
Y este miedo no solo es por la gran habilidad que tiene como lateral derecho sino que, además, el crack del Bayern de Múnich ha demostrado ya, en alguna otra ocasión, que también puede defenderse perfectamente en la posición de pivote. De este modo, el Barça ganaría un jugador totalmente polifacético.
No es la primera vez que el equipo intenta hacerse con ese futbolista, pues ya en 2016 hubo ciertas negociaciones que no pudieron llevarse a término por el elevado costo del traslado y las trabas que puso el Bayern de Múnich en aquel momento. Ahora, tres años después, es muy posible que las tornas se hayan cambiado y el alemán pueda comenzar a formar parte del F.C. Barcelona.