
Un artículo de un famoso periódico deportivo determinaba que los jugadores del Barça estaban gozando de un aumento de poder, y esa fue la afirmación que encendió los humos de Piqué, quien quiso dar su opinión al respecto en la zona mixta postpartido: “Cuando hay una persona no se quiere enfadar, no hay luchas. Conocemos el club, sabemos cuáles son los medios afines, conocemos los artículos que salen y sabemos quién los escribe, aunque los firme otra persona”.
Fue en ese momento cuando Piqué, que no podía apaciguar su enfado, arremetió contra la directiva de su propio club, pues insinuó que se están filtrando mensajes internos de la plantilla hacia el exterior: “Todos tenemos que estar unidos; jugadores, directivas y afición. No nos queremos enfadar; queremos salir y ganar. Esperemos que ninguno intente provocar batallas que no existen y que nosotros no queremos. Hay que mantener el club unido. Si no, nos haremos daño”.
Fueron unas duras palabras contra la directiva, pero arrojaban a su vez un halo de luz y calma para el futuro. Está claro que el central tiene como principal objetivo mantener al equipo y al club unidos y así mostrar a la afición el buen ambiente que se respira en el vestuario. Por eso, afirmaba, las cenas de equipo que se realizan con cierta periodicidad sirven de mucho para unir aún más a los jugadores.
También quiso recalca su victoria frente al Getafe, afirmando que deben centrarse en el propio juego sin mirar qué hace el contrario, y que así es como han conseguido ser los ganadores de este encuentro en un partido que, como él mismo dice: “no podía haberse jugado mejor”. Ha concluido diciendo que los números no iban a su favor, pero que han sido capaces de sobreponerse y que la sensación final ha sido muy positiva.
Pero la cúpula directiva no está especialmente contenta con las declaraciones que ha dado Piqué a los medios, pues consideran que el momento no es el mejor tras no haber podido fichar a Neymar y con un Valverde no demasiado bien valorado. Esto puede ser el comienzo de una guerra entre los jugadores y el equipo directivo, y quizás no sea lo mejor para alcanzar las metas que se han propuesto.
Está claro que las contundentes palabras de Piqué han sido un dardo para la directiva del club. Ahora está en manos del vestuario y de los superiores poder aclarar sus diferencias y solucionar los problemas internos, pues será el único modo de llegar a acumular victorias y hacerse finalmente con el triunfo de La Liga.