
Sus últimos meses en el Real Madrid no han sido los mejores. El propio entrenador pidió ya en la pretemporada que abandonara el club, y es que había perdido la confianza que había depositado en él en el pasado. Muchos jugadores demostraron ser mejor que él, Isco, Asensio y Lucas Vázquez tuvieron mejores resultados, y Zidane lo sabe.
Lo sabía tanto que tomó la dura decisión de mantenerlo en el banquillo en más de una ocasión la temporada pasada, y fue algo que no hizo ninguna gracia a Bale. Las ofertas comenzaron a llegar en verano, pero no convencían ni a Florentino ni al delantero, pues no cumplían con sus objetivos, lo que hizo que permaneciera unos meses más en el equipo.
La actitud de Bale parecía remontar en las primeras semanas de la temporada, pero luego todo volvió a ser como antes. Ya no tiene compromiso y sus acciones demuestran que no tiene interés alguno, por lo que Zidane no ha tenido más remedio que poner fin a esta situación, incluso ha hecho público su enfado con el delantero en alguna rueda de prensa.
Hasta el día de hoy lleva seis partidos consecutivos sin pisar el terreno de juego, y han decidido que lo mejor es que se marche del Real Madrid. Ante esta situación que se torna insostenible, la única solución es facilitar desde ambos bandos la salida del jugador hacia otro equipo, aunque no será fácil, porque Bale no se conformará con menos sueldo que el que tiene ahora. Eso sí, alguna oferta que le llame mucho la atención podría hacer que se replantease bajar la apuesta de los 100 millones de euros.