
Se tomó ese último adiós con mucho positivismo: “Irme supone un alivio por todos los momentos que he estado viviendo últimamente aquí”. Sus palabras hacen referencia al duro rol que tomaban algunos de los concursantes, por ejemplo, Noemí Salazar. La estrella de los ‘Gypsy Kings’ tuvo una actitud imperdonable, y es que echó vinagre y sal al zumo y al café de Hugo; y canela a sus judías.
Alba y Antonio David vertieron huevo sobre la espalda de Hugo, al que también agredieron con un rodillo de cocina y echaron decolorante en el pelo. Mila Ximénez hizo una dura acusación contra Hugo, afirmando que “es el típico que se lleva a los niños de los parques”. Pero no, lejos de que estas actitudes tuvieran una reprimenda, todos han salido impunes y el programa parece haber incluso premiado sus acciones.
Uno de los regalos ha sido para Noemí Salazar, pues pudo ver vídeos del cumpleaños de su hija y pudo reencontrarse con su marido. Además, recibió la noticia de que era la primera salvada de la noche nada más comenzar el programa. Pero no fue la única que tuvo ventajas, pues los otros dos nominados también pudieron encontrarse con sus familiares antes de conocer el veredicto final.
A Hugo le visitó su padre, quién cargó duramente contra el programa: “No tienes que ponerte al nivel de los insultos que estás recibiendo. Creo que no se puede consentir, porque es un acoso. Es inadmisible que se le esté diciendo esto. Creo que es para tomárselo en serio, porque es excesivo. Es demasiado. Él solo ha venido a divertirse y jugar.” Minutos después, los dos nominados se enfrentarían al veredicto.
No se dirigieron la palabra en 20 minutos, hasta que Jorge Javier anunció que los porcentajes habían cambiado radicalmente y que las tornas habían cambiado. Parece que la reciente enemistad de Hugo con Adara le ha pasado factura, y el público se lo ha hecho pagar. El martes, Hugo se negó a que Adara contase por qué quería que fuera él el salvado: “Si me lo tiene que hacer alguien tan falso como tú, prefiero no tener alegato”.
Los demás concursantes respiraron aliviados al saber que, finalmente, fue Hugo quien abandonó la casa, y llegó la prueba de la semana, la última de esta edición. Consistió en encontrar un billete de lotería oculto en la casa, y fue Alba Carrillo la ganadora. Mientras tanto, en el plató, Jorge Javier le enseñara a Hugo cómo Adara había hablado mal de él antes de que su relación empeorara.
“La gente se describe con sus palabras. Cuando una persona le da más importancia a una semana más de concurso que a sus propios principios en la vida... podrá ganar el concurso, pero ya se dará cuenta de que esto es lo más rastrero que puede hacerse. Esta misma chica, durante todo el tiempo anterior, no había dicho esto sino todo lo contrario. Esto simplemente confirma lo que llevo diciendo mucho tiempo. Que ha habido una situación de humillación constante contra mí”, dijo Hugo.
Pero no solo tenía palabras para Adara, sino para todo el grupo que quedaba dentro de la casa: “Yo he perdido, pero vosotros habéis ganado. Que disfrutéis de vuestra victoria y que gane el mejor. Pasadlo muy bien el tiempo que os queda ahí dentro. Ahora ya se ha ido el enemigo común, pero empieza lo mejor. Porque van a comenzar las puñaladas internas dentro del grupo mayoritario. Al menos me puedo ir tranquilo Mila, por no haberte insultado en todo el concurso. Tú a mí, sin embargo, me has llamado "hijo de puta", "loco", "pirao’", "despojo" o "basura".”
Y finalmente llegaron las nominaciones, que resultaron ser para Antonio David, Adara y Estela. Sin embargo, Alba salvó a esta última y metió el nombre de Mila entre los de los nominados. La semana que viene será decisiva para conocer quiénes podrían estar entre los posibles semifinalistas de esta edición de ‘Gran Hermano’.