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Planetas densos y sólidos
Los cuatro primeros planetas del Sistema Solar son más pequeños y más densos – porque están compuestos por rocas y metales - y tienen una superficie sólida. Esto se debe a que están muy cerca de la influencia del Sol, lo que impide que añadiesen mucha materia, como gases y otros compuestos más volátiles, los cuales fueron barridos a las partes más lejanas del Sol. Además, son planetas más calientes, que es una consecuencia directa del Sol. Estos planetas también se llaman planetas telúricos.

Para tener una idea de la dimensión del Sistema Solar y de la proximidad de los 4 planetas rocosos, vamos a suponer una unidad estándar que será la distancia entre Mercurio (el primer planeta) y el Sol.

En este panorama, Venus estaría a 1,5; la Tierra a 2,1; Marte a 2,9; Júpiter (el primer planeta gaseoso) estaría a 10,9 – una distancia tres veces mayor a la de los cuatro primeros planetas del Sistema Solar; Saturno a 21,2; Urano a 43,4; y Neptuno a 64,9 unidades de distancia.
Así es fácil ver que, si el Sistema Solar tuviera, por ejemplo, 64 metros hasta la órbita de Neptuno, el último planeta, los cuatro primeros estarían todos a menos de 3 metros del Sol. La desproporción es grande.


Mercurio, El primer planeta
El nombre de este planeta proviene del dios griego Hermes, que en la mitología romana es Mercurio. Fue descubierto en el siglo IV a. C. por astrónomos griegos.
Mercurio es el más pequeño de los ocho planetas del Sistema Solar, quizás debido a la gran influencia gravitacional del Sol, que atrajo muchos de los materiales que podrían formar planetas (otros materiales fueron lanzados lejos por los fuertes vientos solares). Tiene un diámetro de 4.878 km, un tercio de la Tierra. También, es el planeta que gira más rápido alrededor del Sol: completa su translación en 88 días terrestres, sin embargo, tiene una rotación lenta - completa una vuelta alrededor de su eje a cada 59 días terrestres. Mercurio no tiene satélites naturales.


Estructura interna de Mercurio
Debido a la proximidad del Sol y su fina y tenue atmósfera, Mercurio sufre mucho de amplitudes térmicas. Durante el día la temperatura llega a 450°C y por la noche a -180°C, es la mayor amplitud térmica del Sistema Solar. 
La falta de atmósfera significativa también provoca que Mercurio reciba un intenso bombardeo de meteoros, esto hace que su superficie sea semejante a la de la Luna. La estructura interna de Mercurio también presenta las tres capas básicas de un planeta; núcleo, manto y corteza.
• El núcleo es bastante grande en comparación con las otras capas, con unos 1.800 km de radio. Esta constituido de hierro macizo;
• El manto es delgado y rocoso, con 500 km de espesor;
• La corteza és más gruesa que la de la Tierra. Su espesor varía entre 200 y 500 km.



Venus, Hermano de la Tierra
Venus es el segundo planeta del Sistema Solar. Su nombre proviene de la diosa romana correspondiente a la griega Afrodita, diosa del amor y de la belleza. Es el planeta más brillante en el cielo (a menudo confundido con una estrella) y por eso recibió este nombre en alusión a su belleza. Fue descubierto en la antigüedad, y es a veces llamado lucero del alba.
Un año en Venus dura 224 días terrestres. El planeta no tiene satélites naturales. Es un poco menor que la Tierra, con un diámetro de 12.103 km - la Tierra tiene 12.756 - y tiene una atmósfera densa, lo que impide que podamos ver su superficie.


Estructura interna de Venus
A pesar de presentar una atmósfera, la atmósfera de Venus no es tan agradable como la de la Tierra, porque está compuesta casi en su totalidad por dióxido de carbono, lo que provoca un gigantesco efecto invernadero permanente. Así, el calor del Sol que entra en la atmósfera y el calor que es emitido por la superficie de Venus son difícilmente emitidos al Universo.
De esta manera, Venus tiene la temperatura superficial más alta del Sistema Solar, de aproximadamente 460°C - una verdadera caldera. Esta atmósfera densa, también, provoca que la presión en Venus sea 90 veces superior a la de la Tierra. Así, por allá cualquier cosa sería aplastada.
Su núcleo tiene aproximadamente 3.000 km de radio y su temperatura puede llegar a 8.000°C. Está compuesto principalmente de hierro, como el de la Tierra. El manto tiene 2.750 km de espesor, formado por roca fundida. Finalmente, la corteza es un poco más gruesa que la de la Tierra, y está formada por rocas sólidas. Sin embargo, las altas temperaturas y la intensa actividad volcánica hacen que sea común que los ríos de magma corran por la superficie venusiana, además de la enorme presencia de rocas volcánicas.

Como ya se ha abordado el tema Tierra por separado, vamos directo a Marte.


Marte, el Planeta rojo
Marte, a simple vista, tiene la apariencia de una estrella roja. Por esta razón, los romanos le pusieron el nombre de su Dios de la guerra. Los orientales lo llamaban estrella de fuego.
A medida que nos alejamos del Sol, la velocidad orbital de los planetas disminuye, debido a la decreciente influencia gravitacional solar, que exigió, al principio menor fuerza centrífuga para estabilizar la órbita de estos planetas. Esto, sumado al mayor recorrido orbital, produce que el año en Marte dure 687 días terrestres.
El planeta rojo tiene la mitad del diámetro de la Tierra, 6.786 km, y su color rojo proviene del suelo rico en óxido de hierro.


Estructura interna de Marte
Marte tiene dos satélites naturales, Fobos y Deimos. Ambos son muy parecidos con asteroides y tienen la forma de batata. Su atmósfera es fina y poco significativa, no lo defiende al planeta de la radiación solar y no permite la existencia de meteorización. La superficie no sufre desgaste. 
Además, la órbita de Marte es elíptica, en lugar de circular. Esto significa que cuando Marte está más lejos del Sol, en el invierno, la temperatura puede llegar a -140°C, mientras que en el verano alcanza los agradables 20°C. 
Su núcleo está formado por hierro y azufre, y tiene un espesor de 1700 km. El manto es de rocas derretidas, con 1640 km de espesor. La corteza, compuesta por rocas sólidas, tiene 50 km de espesor.
Después de la Luna, Marte fue el cuerpo celeste más estudiado y explorado por el hombre. Es el centro de varias teorías sobre la vida y sobre el posible destino para la colonización humana.


Gigantes de gas y fluidos
Los otros cuatro planetas del Sistema Solar son los gigantes, gaseosos o planetas jovianos. Estos planetas tienen características comunes entre sí, las que los diferencian mucho de los cuatro primeros planetas del Sistema Solar.
En primer lugar, están muy lejos del Sol. Mientras que para los planetas rocosos, el promedio es del 50% al 30% de distancia de uno a otro, los planetas gaseosos duplican la distancia al Sol de uno a otro (aumento de la distancia del 100%). Júpiter y Neptuno son excepciones: Júpiter casi triplica su distancia en relación a Marte y Neptuno sólo aumenta el 50% en relación a Urano.
Debido a su distancia del Sol, estos planetas son extremadamente helados. Sin embargo, esta característica les permitió ser grandes. Después de la formación de sus planetesimales metálicos y rocosos, se sumaron enormes cantidades de material gaseoso y volátil que fueron lanzados lejos del Sol por los vientos solares después de la formación de la estrella. Por tal razón, los planetas internos no tuvieron oportunidad de atraer este material y terminó cayendo en el campo gravitacional de los cuerpos más lejanos. Es por eso que son grandes, fríos y compuestos por capas enormes de líquidos y gases.
Por ser gigantes, estos planetas, por lo general, tienen muchas lunas a su alrededor. Otra característica de los planetas gaseosos es la presencia de los anillos formados por el polvo interestelar, que permanece en órbita en sus entornos. El ejemplo más evidente son los notables anillos de Saturno.


Jupiter, El planeta más grande
Júpiter es un planeta gigante, tiene el doble de la masa de todos los otros planetas del Sistema Solar juntos. Esto puede explicarse por el hecho de ser el primero de los planetas gaseosos, lo que le ha permitido conservar una gran parte del material que era lanzado por los vientos solares.
El planeta es conocido desde la antigüedad. Los romanos lo bautizaron con el nombre de su dios principal, Júpiter, correspondiente a Zeus en la mitología griega.
Un año en Júpiter corresponde a 12 años en la Tierra; sin embargo, el día dura sólo 9 horas, debido a que este planeta tiene un acelerado movimiento de rotación. Esto hace que los vientos de su enorme atmósfera lleguen a velocidades increíbles, superiores a 600 km/h. Los vientos más fuertes en la Tierra se observan en el centro de tifones, y apenas alcanzan los 400 km/h.


Estructura interna de Júpiter
Júpiter – así como los otros planetas gaseosos – tiene mucha masa, y, consecuentemente, gravedad. Esto contribuyó a su tamaño gigante. Hasta ahora se han descubierto 62 lunas en su entorno, un número exorbitante, lo que tiene una función importantísima para nosotros: la influencia gravitacional de Júpiter atrae hacia sí o sencillamente desvía muchos meteoros y asteroides que podrían entrar en el Sistema Solar interior, amenazando los planetas rocosos como la Tierra.
La estructura interna de los planetas gaseosos es diferente del modelo núcleo, manto, corteza y atmósfera. Estos planetas no tienen corteza, y su manto, por lo general, está subdividido y ocupa un porcentaje muy grande de ellos.

A continuación vamos a conocer el interior de Júpiter (los valores son aproximados):
• El núcleo tiene un radio de 12 km y está compuesto por metales y rocas. Puede llegar a 30.000°C debido a la gran presión existente;
• El manto interior es una inmensa capa de 35.000 km de espesor. Está constituido por hidrógeno metálico líquido, una forma única existente bajo altas presiones y temperaturas;
• El manto exterior está compuesto por gas hidrógeno y helio en estado líquido. Tiene un espesor de 25.000 km;
• Finalmente, la atmósfera tiene 1.000 km, es muy densa y se funde con el manto exterior.
La apariencia de Júpiter es una consecuencia de su capa de nubes con más de 50 km de espesor, rica en cristales de amonio. El promedio de las temperaturas en Júpiter es -120°C.


Saturno, El bello planeta de los anillos
Saturno es el nombre romano para el dios griego Cronos, padre y señor de los dioses hasta ser depuesto y sustituido por Zeus. Es el último planeta visible a simple vista, y es conocido desde la antigüedad y relacionado con las diversas culturas humanas. El año en Saturno tarda 29 años terrestres, pero el día sólo dura 10 horas terrestres.
Saturno es el segundo planeta más grande del Sistema Solar. Su diámetro es de 120.000 km (diez veces más que el de la Tierra). El planeta se parece mucho con Júpiter en muchos aspectos, incluso en el alto número de lunas, un total de 59. Algunas lunas de estos planetas gaseosos son tan grandes como los planetas. Ganímedes, luna de Júpiter, y Titán, de Saturno, son incluso más grandes que Mercurio.


Estructura interna de Saturno
Una de las cosas más notables de Saturno es su sistema de anillos. A pesar de que todos los planetas gigantes tienen anillos, los de Saturno son extremadamente brillantes y consecuentemente visibles. Están formados por polvo, pequeñas rocas y hielo en órbita, presos por la gran fuerza gravitacional del planeta. Los anillos de Saturno tienen una fina banda, entre 200 metros a 1 km como máximo; sin embargo, la extensión llega a 250.000 km, más de dos veces el diámetro del planeta.
Por dentro, Saturno tiene la siguiente forma:
Núcleo de metales (principalmente hierro) y rocas con 8.000 km de radio. La presión alta aumenta su temperatura a 12.000°C;
Manto interior, con 15.000 km de espesor. Está compuesto por hidrógeno metálico en estado líquido;
Manto exterior de hidrógeno y helio líquidos, que se vuelven gaseosos a medida que se aproximan de la atmósfera. Llega a 36.000 km de espesor;
Atmósfera, con 1.000 km de espesor, tiene varias capas de diferentes gases con diversos colores. La más externa, que le da un color crema amarillento al planeta, es el resultado de la neblina por encima de la capa de hielo y amoníaco (amarillo) justo debajo.
Saturno tiene una temperatura promedio de -125°C.


Urano, Gigante verdeazulado
Este es el tercer planeta gigante gaseoso, y el séptimo del Sistema Solar. A pesar de ser visto en el cielo, sólo en 1781 fue considerado un planeta por un astrónomo inglés. Antes era considerado sólo una estrella debido a su luz débil y órbita lenta. 
Urano es el nombre griego mitológico del padre de Cronos (Saturno), y abuelo de Zeus (Júpiter). Así como Neptuno, Urano tiene en promedio la mitad del tamaño de los dos más grandes gigantes gaseosos, con 51.000 km de diámetro. Aun así continúa siendo un gigante. Su órbita también es enorme y su velocidad orbital es baja, resultando en un año equivalente a 84 años terrestres. Sus días duran 17 horas.


Estructura interna de Urano
Una característica única de Urano es la inclinación de su eje de rotación en relación a su plano orbital, su desvío es de 97°. Así, Urano gira prácticamente acostado. El resultado es que cada polo puede permanecer períodos muy largos sin recibir la luz del Sol. Urano tiene 27 satélites naturales a su alrededor.
Vamos a conocer su estructura interna:
• El núcleo tiene hierro, níquel y rocas a una temperatura de 10.000°C. Su radio es de 8.000 km;
• El manto tiene 10.000 km de espesor y está compuesto por hielo (sin embargo está caliente debido a la presión), agua, metano y amoníaco pastosos, además de iones;
• La última capa de Urano es una enorme atmósfera, por lo que su base puede ser considerada como un manto externo. Tiene aproximadamente 8.000 km de espesor y está compuesta de hidrógeno, metano, helio entre otros compuestos en menor cantidad.
Su color verdeazulado, cian o aguamarina proviene del metano de su atmósfera.
La temperatura superficial del planeta se cae a medida que se aleja del Sol. En Urano la temperatura es de -210°C.


Netuno, Último planeta
Neptuno es el último planeta del Sistema Solar, y el cuarto entre los gigantes gaseosos. Fue descubierto en 1846 por un astrónomo francés. Su nombramiento causó polémica, pero al final se escogió el nombre Neptuno, en homenaje al dios romano de los mares (Poseidón en griego), manteniendo así la nomenclatura a partir de nombres de dioses de los otros planetas.
Su color azul profundo, también, le rindió el apodo "planeta azul", así como la Tierra, además de relacionarlo con el agua y los mares. Su color no proviene del agua, sino del metano de su atmósfera.


Estructura interna de Neptuno
El año neptuniano tiene 164 años terrestres, pues su movimiento de translación es lento y su órbita, extremadamente grande. Está a 4.500 millones de kilómetros del Sol. Esto es treinta veces más lejos que la Tierra, por ejemplo. El día dura menos que en la Tierra, un patrón entre los planetas gaseosos. Sólo dura 16 horas.
Por estar lejos, Neptuno tiene temperaturas bajísimas, con promedios de -220°C en la atmósfera. Es ligeramente menor que Urano, con 49.000 km de diámetro. Tiene 13 lunas.
Su estructura interna es muy similar a la de Urano:
Núcleo de metales y rocas a altas presiones y temperaturas. Tiene 6.000 km de radio y la temperatura puede llegar a 5.000°C;
• El Manto tiene 12.000 km de espesor. Está compuesto por hielo, agua, metano y amoníaco en estado pastoso;
• Y la atmosfera tiene 7.000 km de espesor, conteniendo hidrógeno, helio y metano que pasan de pastosos a gaseosos.


Proyectos fracasados de planetas
Existen cinco planetas enanos en el Sistema Solar, pero, ¿qué son ellos? Estos cuerpos son muy parecidos con los planetas, tienen masa suficiente para lograr el equilibrio hidrostático (que proporciona la forma casi esférica al cuerpo, lo que ocurre en promedio a partir de 800 km de diámetro), tienen órbitas alrededor del Sol e incluso pueden tener lunas.
Sin embargo no son planetas, básicamente porque no tienen su órbita libre, es decir, muchos otros cuerpos menores permanecen en la misma órbita alrededor del Sol. Esto puede llevarse a cabo por varios motivos, el principal de ellos es que los planetas enanos son muy pequeños, y por lo tanto, no tienen fuerza gravitacional suficiente para limpiar sus órbitas, permaneciendo pequeños y acompañados por cuerpos "extraños" en su camino.


¿Un planeta o un asteroide?
Ceres es el único planeta enano que se encuentra entre los otros planetas del Sistema Solar. Está en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter. Fue descubierto en 1801 por un astrónomo italiano.
Se supone que Ceres es el resultado del inicio de la formación de un planeta inacabado, probablemente por la influencia gravitacional de Júpiter, que anuló o interfirió en la gravedad de Ceres sobre los asteroides vecinos.
Ceres tiene un diámetro de aproximadamente 950 km. Está compuesto por un núcleo rocoso, una capa de hielo y agua, y una fina corteza de polvo. Su temperatura promedio es de -106°C. En la mitología romana Ceres corresponde a Deméter, diosa griega de las cosechas y hermana de Zeus.


Planeta rebajado
Plutón fue descubierto en 1930, y después fue clasificado como el noveno planeta del Sistema Solar. Y se mantuvo así hasta el 2006, cuando la Unión Astronómica Internacional (UAI) definió formalmente lo que sería un planeta, y Plutón no cumplía todos los requisitos. Entonces, pasó a ser un planeta enano.
El nombre romano Plutón corresponde al dios de la muerte que, en la mitología griega, es Hades. Tiene un diámetro de 2.350 km (menor que la Luna); tiene un núcleo rocoso con la presencia de metales, una capa de hielo y una superficie de gases congelados, como nitrógeno y metano. Tiene una temperatura promedio de -230°C.
Este planeta enano tiene en total cinco lunas; la principal es Caronte, con la cual Plutón forma un sistema binario. Esto significa que el baricentro de sus órbitas no se encuentra en los cuerpos, pero sí en el espacio entre ellos.


Haumea
Este es el próximo planeta enano existente después de Plutón. Él está, así como Plutón, en el cinturón de Kuiper, una zona después de la órbita de Neptuno que contiene miles de pequeños cuerpos celestes.
Haumea fue descubierto en 2004, y su nombre proviene de la diosa hawaiana de la fertilidad. Su diámetro es de aproximadamente 1.600 km. Sin embargo, tiene un prolongamiento, es decir, no es esférico como los otros planetas. Su acelerado movimiento de rotación actúa como fuerza centrífuga y consecuentemente lo deforma. Tiene dos satélites naturales y un alto índice de reflexión, debido a la existencia de hielo y agua cristalina en su superficie.


Makemake
Este planeta enano fue descubierto el 31 de marzo de 2005, un día antes de la Pascua. Por esta razón, tiene el nombre del dios de la creación de los Rapa Nui, un pueblo nativo de la isla de Pascua. Su diámetro tiene 1.500 km, y no se sabe si tiene satélites naturales.
Makemake también pertenece al cinturón de Kuiper y, como los otros planetas enanos de este cinturón, presenta una órbita cuyo plano no está alineado al de los ocho planetas. En realidad, cada planeta enano del cinturón de Kuiper presenta un plano orbital distinto y único. Su superficie probablemente está cubierta de metano, etano y nitrógeno. La temperatura en la superficie tiene -243°C.


Eris
Este es el último y más lejano planeta conocido. Se encuentra ubicado en el "disco disperso", después del cinturón de Kuiper. Fue descubierto en 2003 y confirmado como planeta en 2005. Su nombre proviene de la diosa griega de la discordia. Cuando fue descubierto algunos lo trataron como el décimo planeta, mientras que otros no. Por lo tanto, Eris se convirtió en un planeta enano, y también provocó la redefinición de Plutón.

Eris tiene la órbita más excéntrica del Sistema Solar, porque aumenta tres veces cuando está lejos del Sol que cuando está cerca. Esta diferencia se debe a su forma elíptica, en vez de circular. Eris tiene un diámetro de 2.340 km.

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