
Es por esto que Zidane se ha visto en la obligación de coger a uno de sus “segundos platos” como nuevo fichaje. Es un jugador que estaba en la lista de posibilidades, pero no a la cabeza, y es que tiene que compensar de algún modo el no haber podido incluir a Pogba en su equipo. Este fichaje es el de Donny Van de Beek, a quien ya Zidane rechazó en verano.
Han sido James Rodríguez e Isco Alarcón los que han forzado a Zidane a tomar esta drástica decisión, y es que los dos centrocampistas no han dado todo lo que podían de sí mismos durante esta temporada en el Real Madrid. Los jugadores podían haber aprovechado al máximo su talento, pero no lo han hecho, por lo que necesitaban a otro jugador que aportara algo más en el terreno de juego.
El contrato de Van de Beek se cerrará en 55 millones de euros, incorporándose al equipo en cuanto termine la temporada, aunque existen ciertos rumores de que será en el mercado de invierno. A pesar de las propuestas, el holandés ha pedido quedarse hasta final de temporada para jugar la Champions League del Ajax de Amsterdam.