
Una de las mayores preocupaciones de los hombres y las mujeres que entran en la edad adulta es la aparición de las arrugas. Con el bótox pueden prevenirse y, tal y como hemos destacado anteriormente, cada vez sirve más como tratamiento preventivo. Su función es disminuir la fuerza que tienen los músculos depresores, los que provocan las patas de gallo y el entrecejo, evitando la aparición de las arrugas. Pero no solo previene, sino que también ayuda a suavizar aquellas más marcadas.
Pero también es cierto que existen miedos y dudas alrededor de la técnica del bótox. Muchas de las personas que dudan en realizar esta práctica lo hacen por el miedo a quedarse con la cara petrificada. Lo natural no es que se eliminen todas las líneas de expresión facial, simplemente sirve para suavizarlas, pero hay que tener mucho cuidado con la cantidad que se aplica, porque podría ser sumamente peligroso.
Y otro de los mayores miedos es el dolor, pero podéis estar tranquilos y tranquilas: no duele. Son pequeñas incisiones en la piel de forma perpendicular, de una manera muy superficial y con una aguja muy fina. No se tarda más de cinco minutos en realizar todas las inyecciones, por lo que, como mucho, podrá sentirse una ligera molestia cuando entra el producto en el cuerpo, algo similar a la sensación de picazón, pero dura solo unos pocos segundos.
¿Y los efectos secundarios? Son muy pocos y suceden en un cantidad de casos ínfima. Uno de ellos es la llamada “ptosis de la ceja”, es decir, la caída de forma involuntaria del párpado. Esto sucede porque el paciente retiene mucho líquido en la zona de la oreja y eso provoca que los vasos linfáticos se relajen más de lo normal y la zona se duerma. Otro es la “ceja en v”, pero estos efectos duran, como mucho, un mes. Por último podría tenerse dolor de cabeza ligero o reacción alérgica en el punto de inyección, pero es totalmente normal.
Se recomienda no inyectarse bótox antes de los 25 años y, si se hiciera a esa edad, debería ser si el paciente gesticula en exceso. Lo habitual es comenzar a partir de los 30 o 35 años de edad, momento en el que realmente aparecen las arrugas y las marcas de expresión. Lo más recomendable es empezar antes de que la arruga se marque, pues será mucho más sencillo lograr suavizarla.
Los efectos del bótox son muy variables, dependiendo en gran medida de la piel del paciente. Aunque los primeros signos aparecen en las 48-73 horas siguientes, notarás todo el cambio hasta pasadas las dos semanas de su aplicación, pero su efecto puede durar unos seis meses, por lo que se recomienda repetir el tratamiento dos veces al año. Lo más importante es que el profesional que lo realice tenga la formación adecuada, pues el diagnóstico inicial es un paso muy importante para que el bótox quede natural y no se note que te lo has inyectado. .
EY una de las dudas más comunes… ¿cuál es su precio? Va estrechamente relacionado con las dosis que cada paciente necesite, y eso se determina en función de su fuerza muscular y de las zonas que quiera tratarse. Una zona puntual necesita menos dosis, pero si tienes mucha fuerza muscular necesitarás más, aunque el precio medio es de 275 euros en una zona puntual, como el entrecejo.