
Como ya te hemos explicado, es una acción totalmente normal que forma parte de la muda, pero en muchas ocasiones viene dada por los cambios de luz y de temperatura, que son aún más intensos en los primeros días de primavera y otoño. A pesar de que es un proceso común, sí que debes fijarte en si tu gato comienza a tener zonas con cierta calvicie, tiene picores, pierde peso rápidamente o tiene problemas gastrointestinales, pues eso son malas señales.
Si suceden estos síntomas puede ser porque tenga alguna enfermedad cutánea, parásitos como pulgas o garrapatas o, incluso, estrés y ansiedad por algún hecho específico. Lo mejor, y lo que te recomendamos, es que si comienzas a notar estas señales en tu gato acudas rápidamente al veterinario para que pueda valorar de forma profesional lo que le ha sucedido.

Uno de los principales trucos que puedes llevar a cabo si quieres evitar que tu mascota felina suelte mucho pelo es controlar su alimentación. Toda la comida que ingiera debe ser de una alta calidad, tanto si es seca como húmeda, y también si lleva a cabo una dieta a base de comida que tú le prepares de forma casera. La comida debe incluir los nutrientes necesarios para que el gato esté sano.
Ante cualquier duda, lo más recomendable es acudir a un especialista que te cerciore de qué es lo mejor que debes darle a tu gato, pero es posible que debas cambiar su dieta o añadir ciertos suplementos de omega 3 y 6 que ayudarán a este problema y evitarán la caída del cabello de tu gato. Eso sí, siempre bajo prescripción médica.

Tanto si el gato tiene el pelo corto como si posee un largo manto, debes cepillarlo con cierta regularidad para favorecer la eliminación del pelo muerto. Tienes que tener en cuenta que el cepillo que utilices debe ser específico para su tipo de pelo y de que sea lo suficientemente largo como para que llegue hasta la base, por lo que deberás prestar especial atención a la longitud de las ceras.

El hecho de que tu animal se encuentre estresado o de que haya bichos rondando por su pelaje pueden ser dos claros detonantes de la caída del pelo. Los insectos que se alimentan de la sangre de tu gato les hacen ciertas picaduras en la piel que hacen que sienta la necesidad constante de lamerse y rascarse, lo que favorece a la caída del pelo. Ten siempre en cuenta su calendario de desparasitaciones y evitarás este problema.
Con respecto al estrés, podrás notar que tu gato cambia su comportamiento, y para solucionarlo lo mejor es darle un toque diferente al ambiente, añadiendo juguetes, rascadores, lugares donde pueda inspeccionar o trepar… Presta más atención a tu gato, comparte tiempo con él y notarás una mejora en la calidad de su vida y, por tanto, de su pelaje.

Si quieres eliminar bien el pelo de tu gato, puedes seguir los siguientes consejos y hacerlo mucho más sencillo: