
La muda es un proceso que llevan a cabo todos los perros, incluso los de pelo corto, aunque es cierto que algunas razas en específico son mucho más propensas a ello. La razón por la que esto sucede suelen ser los cambios de temperatura o de luminosidad, aunque puede deberse también a otros factores. Las razas con más cantidad de pelo suelen tenerlo más denso en el invierno para protegerse aún más del frío, y lo mudan en verano para regular su temperatura corporal.
Los propios humanos, incluso, somos los que podemos alterar estas circunstancias. En invierno vivimos en casa con la calefacción a altas temperaturas y en verano las reducimos drásticametne con el aire acondicionado, y esto es algo que también afecta a los perros, provocándoles “mudas falsas”. De este modo, pierden mucho más pelo, realizan la muda cada menos tiempo y su pelaje se renueva constantemente.
La muda más intensa (aunque pierdan pelo durante todo el año) se produce en primavera y otoño. Se adaptan a las nuevas condiciones meteorológicas con la llegada del río y del calor, pues su pelo es la barrera protectora para que su piel no sufra.
Algunas de las razas más propensas a mudar el pelo son las siguientes: Akita, Malamute de Alaska, Perro esquimal americano, Corgi galés, Chow chow, Pastor alemán, Perro de montaña de los Pirineos, Labrador retriever, Husky siberiano, Border collie, Chihuahua, Carlino, San Bernardo y Rottweiler. Si tienes un perro de esta raza, los siguientes consejos te serán de gran utilidad.
Aunque sea imposible eliminarla por completo, la muda podría reducirse cuidando la alimentación de tu perro. Evita las marcas “low cost”, pues solo contienen cereales, tienen baja calidad nutricional y, en muchas ocasiones, son difíciles de digerir. Opta mejor por comidas con carne y proteínas, que se asimilen mejor y ayuden a mantener el pelo del perro sano.
Además, añade un poco de aceite de oliva a sus comidas, lo recomendables es una cucharadita diaria por cada 5 kilos de peso del perro. Esto ayudará a calmar la inflamación de la piel, a reducir la caspa y a dar un aspecto más saludable a su pelaje. Y, aunque no siempre, puedes darle alguna golosina de calidad, aunque nunca más de un 5% o un 10% de su comida total diaria.
Ten siempre en cuenta que disponga de agua fresca, pues una mala hidratación podría tener efectos nefastos en su pelaje, como secar su piel o provocar la caída de su pelo. Por otro lado, deberás cepillar su pelo constantemente para ayudarle a que se deshaga del pelo muerto; y siempre evita bañar a tu perro en exceso, porque también haría que su piel se volviera más seca.
Por último, debes tener muy en cuenta la salud de tu perro, sobre todo en lo que a parásitos se refiere. Ten en cuenta que nunca tenga pulgas, porque hará que se rasque y que su pelo se caiga sin control.