Para una mujer que ya ha pasado la barrera de los 50 es muy importante conocer cuáles son los secretos para tener un maquillaje idóneo. Es fundamental saber elegir una base de maquillaje adecuada, saber cómo disimular correctamente las ojeras o aprender a potenciar el pelo canoso. Por eso hoy, en Trendly, te damos algunos consejos prácticos para que tu maquillaje después de los cincuenta se vea reluciente.

Es a partir de que se cumplen los 35 años cuando ya se puede considerar que una mujer tiene una piel “madura”. Este tipo se caracteriza, esencialmente, por ser más seca, fina y con una falta clara de hidratación. Además, es un momento en el que comienzan a aparecer los primeros signos de flacidez, las arrugas marcadas, las manchas y se amarillece el color natural.
Una zona de la cara que marca muchísimo la expresión son las cejas. Por eso es esencial que encuentres un rímel de cejas que le vaya bien a tu tono, pues le aptará ese toque dramático que, además, contrastará de maravilla si tienes el pelo bastante canoso. Por otro lado, resulta esencial aplicar una BB cream con factor de protección solar para unificar el color después de las manchas que aparecen en la piel.
La base de maquillaje que se utilice debe tener una textura y cobertura adecuadas, por lo que deberás buscar una que sea satinada, de manera que la piel se vea fresca y luminosa pero sin brillos, por lo que hay que evitar el efecto “glossy”. También deben evitarse las que tengan una cobertura excesiva, porque aportan un aire apagado y envejecido. Busca una ligera y modulable que actúe como una segunda piel, y del tono exacto para no caer en el error.
Además, sería ideal si contuviera ácido hialurónico entre sus ingredientes, porque ayuda a retener la humedad que se genera en la piel y previene que se esté deshidratado. Ante todo, siempre hay que tener en cuenta que el mayor secreto para que una piel madura parezca joven es una buena hidratación.
Para el colorete la mejor opción es un tono melocotón, pues aporta esa sensación de salud y jovialidad, siempre aplicado en los pómulos, la raíz del pelo y la frente; y para los labios siempre es una buena opción optar por tonos rojos, pero con pigmentos amarillos que rebaje la dureza del rostro.
Por otro lado, es esencial hacerse con una buena máscara de pestañas waterproof que disimule las ojeras, mientras que el corrector solo se utilizará si son muy oscuras, y siempre sin pasarse demasiado. Para los ojos, se debe aplicar una sombra algo más oscura en el párpado móvil y una de un tono más claro en el inmóvil, sin llegar a la ceja. De este modo, se dará un toque muy elegante a la mirada.
Si te gusta recurrir al lápiz de ojos para intensificar la mirada, te recomendamos que sustituyas el clásico color negro por uno en tono marrón oscuro, pues se funde mucho mejor con la forma de los ojos. Lo ideal es que lo apliques solo en las pestañas superiores, elevándolo hacia el rabillo de una forma muy sutil para abrir la mirada.
Por último, el iluminador será el mejor aliado a la hora de disimular las bolsas. También resulta muy útil utilizar una prebase iluminadora que sirva para fijar el maquillaje, aunque el iluminador que utilices debe ser cremosos y con unas partículas no excesivamente marcadas, pues podrían resaltarse más aún las líneas de expresión y tener un resultado no deseado.