
Luchar contra el paso del tiempo y encontrar la fórmula de la eterna juventud, es imposible. Sin embargo, existen rutinas o buenos hábitos que nos ayudarán a tener una piel firme, revitalizada y nutrida. Por eso, hoy te traemos una serie de consejos que te ayudará a cuidar tu piel a partir de los sesenta.
¡Mantén tu piel limpia! Este es el primer consejo y el más importante. Lava tu piel por la mañana y por la noche, aunque no te maquilles. Con la limpieza no solo eliminarás los pigmentos del maquillaje, sino que también es aconsejable para acabar con las células muertas y las partículas que provienen de la contaminación. Se recomienda que utilices un jabón adecuado a tu tipo de piel y, en su defecto, un jabón que esté enriquecido con productos naturales como el aceite de coco o el cacao.
¡Exfóliate! Para acabar con las pieles muertas que no has conseguido quitar en un primer lavado, es imprescindible que te exfolies. En el mercado, existen muchos productos preparados para una exfoliación completa, sana y no agresiva. Sin embargo, hay muchos productos naturales que te pueden servir como base para preparar un excelente exfoliante casero. Se recomienda masajear la piel durante cinco minutos, aclarar con agua tibia y repetir el proceso cada quince días.
¡Sin hidratación no hay regeneración! Este es un paso vital para conseguir que tu piel se mantenga sana. Las cremas y los productos específicos para la piel colapsan las estanterías de las tiendas de cosméticos. Escoge uno que se adecue a tu tipo de piel y comienza tu rutina. La importancia de la hidratación reside en que seas constante e hidrates tu cara, cuello y cuerpo diariamente. Se recomienda que, a partir de los sesenta, utilices una crema con ácido hialurónico y alantoína favorecen la retención de agua. Y, ¡recuerda!, la hidratación no solo debe ser exterior, sino también interior. Así que, además de beber abundante agua, incluye en tu dieta cremas de verduras o zumos de frutas.
¡Protégete! Además de utilizar cremas hidratantes, conviene que utilices algún producto que proteja a tu piel de las radiaciones solares, evite que entre en contacto con sustancias agresivas y los climas secos que provoquen que tu piel se cuarteé. Se recomienda tener a mano una crema de protección solar media para los meses de invierno y una de protección alta para los meses de alta intensidad solar.
Estos son cuatro pasos que te ayudarán a cuidar tu piel, sin embargo existen factores que condicionan el deterioro de tu piel. Así que, hayas cumplido o no los sesenta, deberías tener en cuenta que fumar y exponerse largos periodos de tiempo al sol provocan una aceleración del envejecimiento de las células de tu piel. Por el contrario, llevar una vida sana en la que convivan ejercicio, una dieta variada y rica en nutrientes e hidratar nuestro interior, ayudará a ralentizar la aparición de arrugas y la flacidez de la piel.