
Conociendo el planeta por dentro
La Tierra es muy dinámica. Se puede comprobarlo con tan solo mirar los terremotos y volcanes. Todavía no ha sido posible adentrarla, pero investigaciones indirectas pueden enseñar cómo es su estructura. Se puede estudiar el interior de la Tierra de dos formas:
1) Desde la composición química y densidad de los materiales – que definen su estructura estática.
2) Desde su rigidez y viscosidad – que definen su estructura dinámica.
Estructura estática
La estructura estática de la Tierra se divide en:
-Corteza, con densidades de 2,65 a 2,8 g/cm3 (continental) y de 3 a 3,1 g/cm3 (oceánica), se compone de rocas más ligeras;
-Manto, con densidades de 3,2 a 5,5 g/cm3, se compone de rocas más pesadas;
-Núcleo, con densidades que varían de 9,9 a 13 g/cm3, se compone de metales como hierro y níquel.
Estructura dinámica
La división de la estructura dinámica:
-Litosfera: parcela sólida y externa;
-Astenosfera: las rocas son viscosas debido al incremento de la temperatura. Parte externa del manto superior;
-Mesosfera: más caliente y viscosa que la astenosfera. Abarca el manto y la parte interna del manto superior;
-Núcleo externo: es líquido debido a las altísimas temperaturas;
-Núcleo interno: en estado sólido, pese a los 6000 °C.
Estructura de la superficie
La Tierra es un planeta rocoso con actividades geotérmicas en su interior derretido. Esas actividades generan movimientos de los materiales sólidos en la superficie, que se mueven los unos respecto a los otros. La parte más externa de la Tierra es la litosfera (la parte sólida) que a su vez se divide en un gran mosaico de piezas, las placas tectónicas.
Placas tectónicas
Existen 15 placas tectónicas principales:
- Placa Eurasiática
- Placa Sudamericana
- Placa Norteamericana
- Placa Africana
- Placa del Pacífico
- Placa Antártica
- Placa del Caribe
- Placa Indoaustraliana
- Placa Arábiga
- Placa de Nazca
- Placa de las Carolinas
- Placa de Cocos
- Placa Juan de Fuca
- Placa de Scotia
- Placa Filipina
Rocas cristalinas y sedimentarias
Sobre las placas tectónicas están los océanos, mares, continentes e islas. La superficie sólida de nuestro planeta se divide en dos tipos de rocas: las cristalinas y las sedimentarias. Las rocas cristalinas resultan de la solidificación del magma, por lo que son macizas y duras. Por su parte, las rocas sedimentarias resultan de la deposición de varios sedimentos y fragmentos, que se agrupan y se convierten en rocas.
Intemperismo
El Intemperismo es el conjunto de cambios físicos y químicos a que están sujetas las rocas de la superficie terrestre. Los fenómenos como la temperatura, la humedad, la acción de la lluvia ácida, el cambio de elementos minerales en contacto con el oxígeno, así como la propia resistencia de las rocas de cada punto del planeta, son hechos que influyen en el resultado final de ese proceso, formando lo que se conoce por relieve. A seguir, veremos algunos de los diferentes tipos de relieve de nuestro planeta.
Escudos cristalinos
El relieve de la Tierra tiene ciertas formas patrones, las más importantes son: los escudos cristalinos, las zonas sedimentarias y los pliegues. Los escudos cristalinos fueron las primeras estructuras que se solidificaron. Por esa razón, son muy antiguos y, generalmente, desgastados por el intemperismo. En ellos también están otras formas derivadas como los altiplanos, los montes y las sierras.
Zonas sedimentarias
Las zonas sedimentarias son parcelas de la superficie formadas por la deposición de miles de toneladas de sedimentos de otras estructuras –como de los escudos cristalinos y pliegues. Forman relieves como las llanuras, campos y grandes deltas.
Plegamientos
Los plegamientos son zonas elevadas que provienen de la elevación de parcelas de la corteza debido a procesos internos de la Tierra, como el choque de las placas tectónicas, por ejemplo. Es sobre los plegamientos que surgen las montañas y las grandes cordilleras.
Otras formas de relieve
Hay otras formas que provienen de las placas tectónicas:
- Las fosas oceánicas (resultan de la subducción de una placa al chocarse con otra)
- Las fosas tectónicas (formadas por el mismo principio, pero ocurren en tierra firme)
- Las dorsales mesoceánicas (cordilleras en el medio de los océanos, causadas por el afloramiento de magma entre dos placas tectónicas que se alejan).
El Sol
Es el responsable de casi todo el calor existente en la faz de la Tierra. Eso se debe a que el calor interno de la Tierra es poco significativo para el calentamiento de su superficie, en comparación con el Sol. Un ejemplo de la importancia del Sol para generación del calor son los polos, regiones con poca luz solar, que por eso permanecen congeladas. El Sol también es la gran fuente de energía para la mayor parte de los sistemas terrestres, como el ciclo del agua, así como nuestra principal fuente de luz.
El Sol y su radiación
El Sol es un astro que se compone de gases (sobre todo hidrógeno y oxígeno) en constante combustión y de reacciones nucleares. Esos eventos liberan enormes cantidades de energía principalmente en forma de ondas radioactivas por todo el Sistema Solar. Las ondas principales son: ultravioleta (u ondas cortas), luz visible (que contienen los colores del arcoíris) e infrarroja (u ondas largas).
De la radiación al calor
Ese conjunto de ondas radiadas por el Sol llega a nuestro planeta y pasa por procesos de reflexión e absorción por la atmósfera, nubes, océanos, superficie, etc. Una parcela de radiación solar que llega al suelo es absorbida y, posteriormente, vuelve a ser emitida en forma de ondas infrarrojas, que son ondas largas (calor). Por lo tanto, se calienta la atmósfera desde la superficie, que es calentada por el Sol, hacia arriba.
Parte gaseosa de la Tierra
Los gases quedan atrapados en la atmósfera de la Tierra gracias a la fuerza de la gravedad que actúa sobre todas las partículas, arrastrándolas y comprimiendo las que están más cerca de la superficie (una vez que reciben el peso de todas las demás que están arriba). La atmósfera se divide en las siguientes capas (en orden de proximidad a la superficie):
- Troposfera
- Estratosfera
- Mesosfera
- Termosfera
- Exosfera
Las dinámicas atmosféricas
Las principales concentraciones de masa atmosférica están cerca de la superficie. La radiación de calor por la superficie (tras calentarse por el Sol) es lo que calienta la atmósfera. Eso genera una dinámica en la que las masas de aire caliente cerca de la superficie quedan menos densas y suben, mientras que las más frías y menos densas bajan. Ese movimiento se llama convección atmosféricay genera diferentes presiones atmosféricas y los vientos.
Agua disponible en la atmósfera
La humedad que existe en la atmósfera, como las nubes y vapor de agua, proviene de la evaporación del agua de los océanos, mares, lagos, ríos y también de la evapotranspiración de los seres vivos. Pero el agua no vuelve de forma equitativa a los ambientes de origen, pues la dinámica del agua en la atmósfera depende de factores como los centros de alta y baja presión, además de los vientos.
Presión atmosférica
Un centro de alta presión es donde bajan las masas atmosféricas, por lo que impiden la elevación del vapor y la formación de nubes. Un centro de baja presión es donde ascienden las masas, llevando el vapor de agua que se convierte en nubes y proporciona las lluvias. Los vientos entran en este proceso una vez que llevan masas de aire cargadas de humedad sobre la Tierra.
Resultado de las interacciones atmosféricas
El clima de cada ambiente de la Tierra es el resultado de la interacción de la energía del Sol con su superficie y atmósfera (en este orden). Así que se forman primero las zonas climáticas y después los propios climas. La energía solar está relacionada con la curvatura de la Tierra, es decir, la insolación y sus resultados son distintos en un punto donde la incidencia es directa (como el ecuador) de un punto con incidencia inclinada (polos, por ejemplo). Hay tres tipos de zonas climáticas referentes a los climas:
- Frías o polares (sin verano).
- Templadas (de latitudes medias);
- Cálidas o ecuatoriales (sin invierno);
Zonas climáticas
Los climas son influenciados por la latitud, altitud, maritimidad, continentalidad y por las corrientes oceánicas, y se subdividen en:
- Ecuatorial
- Tropical
- Subtropical
- Árido / Desértico
- Semiárido
- Mediterráneo
- Oceánico
- Continental
- Subártico
- Polar
La cuestión del agua dulce
La superficie del planeta se compone de, aproximadamente, un 70% de agua (la hidrosfera). Pero no toda el agua sirve para uso humano, pues de ese total el 97% está en mares y océanos en forma de agua salada y solo el 3% como agua dulce. Del agua dulce disponible, el 68,7% está congelada en los polos, el 30,1% está en el subterráneo, el 0,8% está congelada debajo del suelo en las zonas frías y solo el 0,4% está en la superficie o en la atmósfera.
Agua para el mundo
Las principales fuentes de agua clásicamente empleadas por las sociedades son los ríos y los acuíferos, de donde se puede sacar agua por medio de pozos. Esos recursos son limitados y pueden pasar por degradaciones o especulaciones que elevan su valor, lo que dificulta su acceso a parcelas de la humanidad. Además, se distribuyen de forma desigual sobre la Tierra, por lo que existen con abundancia en algunas zonas mientras que en otras hay falta.
Aspectos de la vegetación
Como consecuencia de la interacción entre los suelos y el clima, hay las formas de vegetación que recubren la Tierra, caracterizan los ambientes naturales y definen sus paisajes. Generalmente, los tipos de vegetación se manifiestan de forma latitudinal por el mundo, siguiendo las zonas climáticas, pero también sufren la influencia de la altitud, suelos y de otros factores.
Tipos de vegetación
Los principales tipos de vegetación son:
- Desierto
- Estepas
- Praderas
- Tundra
- Bosque de coníferas (taiga)
- Bosque templado y subtropical
- Vegetación mediterránea
- Sabanas
- Selva tropical y ecuatorial
- Vegetación de altitud
- Regiones cultivadas Sin embargo, a lo largo de su historia, la humanidad ha interferido en el entorno natural, substituyendo la vegetación por cultivos y ciudades.