
Período napoleónico (1799 - 1815)
Napoleón llegó al poder como cónsul en 1799, concibiendo su gobierno de forma absolutista pero fundamentado en el ejército y en la burguesía. Los ideales de la Revolución Francesa se difundieron por el mundo a través de la expansión territorial y militar, y así comenzó el imperio napoleónico. Napoleón acercó nuevamente el Estado a la Iglesia, y la religión católica se convirtió en la religión oficial de Francia.
Segunda Revolución Industrial (1850)
La evolución constante del ambiente técnico-científico europeo dio comienzo a la producción de bienes en masa. Alemania y Estados Unidos se unieron a Gran Bretaña y a Francia como potencias mundiales. La red ferroviaria creció y aumentó el uso del vapor como combustible en barcos y trenes. Frente a las pésimas condiciones laborales, los trabajadores empezaron a organizarse en sindicatos y a reivindicar sus derechos.
Guerra Civil Estadounidense o Guerra de Secesión (1861 - 1865)
Fue un conflicto entre el norte y el sur de los EE.UU. que ocurrió entre 1861 y 1865. El sur, agrícola y esclavista, y el norte, industrial y proteccionista, tenían una gran diferencia económica y social marcada por su desarrollo desde la colonización. El nacionalismo sureño, junto con las tarifas interestatales y la elección de Abraham Lincoln, que estaba a favor del fin de la esclavitud, llevaron a la formación de los Estados Confederados de América. La guerra se volvió acérrima con el ataque del sur al Fuerte Sumter en 1861, que provocó a los Estados de la Unión y causó la derrota de los sureños.
Imperialismo (1870 - 1938)
El imperialismo se reinventó desde el Congreso de Viena y alcanzó su apogeo después del desarrollo económico y político de las potencias europeas en las décadas anteriores. Surgieron nuevas potencias en el escenario europeo y todas buscaban poder económico y político. Las nuevas potencias se sumaron a las anteriores: todas disputaban antiguos espacios coloniales y buscaban nuevas tierras, como África, que tenía su territorio dividido entre los países europeos durante la Conferencia de Berlín, en 1884.
Independencia de la América española (1817 - 1824)
La independencia de la América española fue una emancipación político-administrativa con respecto a su metrópolis. La independencia de las colonias norteamericanas, el avance napoleónico y los ideales revolucionarios y republicanos que recorrían Europa influyeron en la élite, que se fortaleció y comenzó el proceso de liberación a partir de 1817. La consecuencia que tuvo fue la fragmentación del territorio en varias repúblicas, que siguieron siendo dependientes económicamente de las potencias capitalistas. #PrimeiraGuerraMundial
Primera Guerra Mundial (1914 - 1918)
Lo que hizo estallar la Primera Guerra Mundial fue la disputa por los Balcanes y el ataque de un grupo terrorista serbio que mató al archiduque austro-húngaro Francisco Fernando e hizo que el Imperio austro-húngaro declarara la guerra al país. Las alianzas militares que se habían formado anteriormente movilizaron a toda Europa en la guerra, y entraron en combate la Triple Entente (Gran Bretaña, Rusia y Francia) y la Triple Alianza (Alemania, Italia y Austria-Hungría).
Revolución Rusa (1917 - 1924)
La Revolución Rusa fue una serie de eventos que derribó al imperio zarista y creó el país socialista más grande del mundo. Luego de una pésima campaña en la Primera Guerra Mundial y siglos de represión a los movimientos populares, la Revolución de Febrero, liderada por Vladimir Lenin, derrocó al zar Nicolás II. El gobierno revolucionario culminó la participación rusa en la Primera Guerra Mundial en 1918, y se dio inicio a una guerra civil.
Quiebra de la bolsa de Nueva York (1929)
Los EE.UU. salieron de la Primera Guerra Mundial y se introdujeron en un período de gran prosperidad, la cual estuvo impulsada por la gran producción y las exportaciones hacia Europa y América Latina. Con la superproducción agrícola y una disminución del consumo, en 1929 las acciones cayeron y provocaron la quiebra de la bolsa de valores y la bancarrota del sistema bancario. Los Estados Unidos arrastraron al mundo a una depresión que se prolongaría durante la década de 1930 y fortalecería los movimientos totalitarios en Europa.
Segunda Guerra Mundial (1939 - 1945)
La invasión de Polonia por parte de Alemania el 1º de septiembre de 1939 dio comienzo a la Segunda Guerra Mundial. Francia y Gran Bretaña declararon la guerra a Alemania, que se alió a Italia. Al año 1941 Alemania había invadido Polonia, Bélgica, Luxemburgo, Holanda, Dinamarca, Noruega, Bulgaria, Yugoslavia y Grecia, pero falló en su invasión a la URSS. Los Estados Unidos entraron en la guerra después del ataque de Japón a la base de Pearl Harbor en 1941,y en junio de 1944 el desembarco del ejército aliado en Normandía hizo que los nazis lucharan contra los soviéticos en el Frente Oriental y contra los aliados en el Frente Occidental. En abril de 1945 las tropas soviéticas y aliadas se encontraron en territorio alemán y partieron hacia la ofensiva final sobre los nazis. Hitler se suicidó el 30 de abril y Alemania abandonó la batalla el 2 de mayo de 1945. Los EE.UU. continuaron luchando contra Japón en el Pacífico, hasta que el lanzamiento de dos bombas atómicas, en agosto, hizo que los japoneses se rindieran.
Inicio de la Guerra Fría (1945)
En 1945 se fundó la ONU y comenzó un período en el cual los Estados Unidos y la Unión Soviética surgieron como superpotencias económicas, militares y políticas. El mundo se polarizó en dos bloques y comenzó una intensa carrera armamentista. Alemania se separó en dos países: la República Democrática Alemana y la República Federal Alemana.
El Estado de Israel (1948)
La ONU, con el apoyo de los EE.UU. y de la URSS, estableció la creación del Estado de Israel en Palestina. Los países de la Liga Árabe (Egipto, Líbano, Siria, Irak y Transjordania) estuvieron en contra de dicha creación y cuestionaron el destino que se le daría a la población de mayoría musulmana de los palestinos. La intensa emigración de judíos dio comienzo al primer conflicto entre Israel y los países vecinos, que finalizó en 1949, pero recomenzó en 1956.
Guerra de Vietnam (1955)
Indochina (Vietnam, Laos y Camboya) fue ocupada por Japón en 1940, y los comunistas crearon un movimiento de resistencia. En 1954 un acuerdo de paz que se hizo con Francia dividió a Vietnam en dos: el norte comunista y el sur nacionalista que, apoyado por los EE.UU., instauró una dictadura en 1956. El Frente de Liberación Nacional inició entonces una guerrilla contra el gobierno. La muerte del dictador hizo que los norteamericanos entraran en la guerra, de la cual salieron derrotados.
Golpe militar en Chile (1973)
El presidente Salvador Allende, elegido en 1970, pretendía comenzar en Chile una transición al socialismo. Algunos sectores de la sociedad y otros países, como Brasil y EE.UU., estaban en contra y presionaron al país. El 11 de septiembre de 1973, el general Augusto Pinochet lideró un golpe que depuso a Allende. La dictadura de Pinochet duró hasta 1990 y, en ese período, el país creció económicamente.
Golpe militar en Argentina (1976)
El peronismo fue derribado por los militares el 24 de marzo de 1976 y se instauró una de las más violentas dictaduras de América Latina. Durante los 7 años de gobierno militar, Argentina entró en una decadencia económica y pasó por una violenta represión, con miles de muertos y desaparecidos.
Guerra Irán-Irak (1980 - 1988)
En 1980 Irak invadió Irán para intentar desestabilizar el gobierno y anexar a su nación una región rica en petróleo. El país también quería que Irán dejara de ayudar económicamente a los kurdos dentro del territorio de Irak, que luchaban por su independencia. Irán reaccionó en 1981 e Irak propuso un alto el fuego, que no fue aceptado. En el mismo año, Irán atacó a Kuwait y a otros países del Golfo Pérsico. Al comienzo de 1988, Irán se rehusó a firmar el armisticio de la ONU, que luego se firmó en julio de ese año.
Caída del muro de Berlín (1989)
El Muro de Berlín separaba esa ciudad en los extremos occidental y oriental, y era un símbolo de la división entre el mundo capitalista y el mundo comunista. En octubre de 1989, la población de Alemania Oriental comenzó a presionar para abrir las fronteras. El gobierno comunista abrió la frontera oriental el día 9 de noviembre de 1989, cuando miles de personas pasaron al lado occidental y se derribó el muro de Berlín.
Guerra del Golfo (1990 - 1991)
La Guerra del Golfo comenzó con la invasión de Kuwait por parte de Irak, en agosto de 1990. En enero de 1991 una coalición de 29 países, liderada por los EE.UU., avanzó sobre el país. Irán y la URSS hicieron un último llamado a la paz en febrero, pero Saddam Hussein, presidente de Irak, se rehusó a desocupar Kuwait. Así fue que las fuerzas de la ONU lideraron la operación “Tormenta del Desierto” y aniquilaron al ejército iraquí, logrando la liberación de Kuwait.
Euro y la Unión Europea (1993)
La UE se estableció por el Tratado de Maastricht en 1993, que también resolvió la creación de una moneda común, el euro, que entraría en circulación en el 2002. Los países que forman parte de la UE tienen ciudadanía común e instituciones como el Banco Central Europeo y la Constitución Europea.
Fin del apartheid en Sudáfrica (1994)
Luego de sufrir presión y boicoteos de diversos países del mundo, Sudáfrica declaró el fracaso del apartheid en 1990, cuando un nuevo presidente asumió el gobierno sudafricano. Nelson Mandela fue liberado ese mismo año y se revocaron las leyes del apartheid. En 1994, en las primeras elecciones con la participación de los negros, Mandela fue elegido presidente.
Primera Guerra Mundial (1914 - 1918)
En el contexto de las disputas imperialistas europeas, el aumento de la rivalidad debido a los objetivos expansionistas y militares de cada país desestabilizó a Europa. La carrera armamentista, las rivalidades étnicas, el nacionalismo, el conflicto en los Balcanes y el surgimiento de Alemania como potencia llevaron a Europa a la guerra. Lo que hizo estallar la Primera Guerra Mundial fue la disputa por los Balcanes y el ataque terrorista en Serbia, que mató al archiduque Francisco Fernando y provocó que el Imperio austro-húngaro declarara la guerra al país. Antes de la guerra los países del continente formaron alianzas militares, y así la Triple Entente (Gran Bretaña, Rusia y Francia) y la Triple Alianza (Alemania, Italia y Austria-Hungría) movilizaron a toda Europa en la guerra. En 1917, el Imperio Ruso abandonó la guerra y los Estados Unidos se aliaron con la Triple Entente, lo cual garantizó su victoria. Después de cuatro años, el conflicto había destruido a cuatro imperios (ruso, austro-húngaro, alemán y turco-otomano) y había cambiado el mapa geopolítico europeo y mundial. Europa, destruida y ahogada en deudas, fue suplantada por los Estados Unidos como potencia mundial y entró en una fase crítica en el aspecto económico y social.
Tratado de Versalles (1919)
La Primera Guerra Mundial llegó a su fin cuando Alemania firmó el armisticio en 1918, y en 1919, liderados por Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos, los vencedores se unieron para negociar la paz. El presidente norteamericano Woodrow Wilson defendía la idea de una paz sin perdedores ni vencedores, pero Alemania, Austria, Hungría, Bulgaria y Turquía recibieron castigo por haber iniciado la guerra, y tuvieron sus territorios divididos u ocupados. El Tratado de Versalles hizo que Alemania, considerada la gran culpable de la guerra, pagara indemnizaciones a los países vencedores, se desmilitarizara, entregara sus colonias y devolviera el territorio de Alsacia y Lorena a Francia. El resentimiento alemán, la fuerte crisis económica que surgió y el deseo de venganza fueron fundamentales para la ascensión del Nazismo en el país.
Segunda Guerra Mundial (1939 - 1945)
Gran Bretaña y Francia no contrariaron la política expansionista de Hitler, y entre 1937 y 1938 Alemania anexó la región de Renania, de los Sudetes y de Austria. En 1939 los nazis anexaron parte de Checoslovaquia y acabaron con el país. En ese mismo año Hitler firmó un pacto de no agresión con la URSS, que permitía a Stalin la anexión de los Países Bálticos, la libertad de acción del ejército alemán en Europa Occidental y la división de Polonia entre ambos. La invasión de Polonia por parte de Alemania el 1º de septiembre de 1939 dio comienzo a la Segunda Guerra Mundial. Francia y Gran Bretaña declararon guerra a Alemania, que se alió con Italia. Hasta 1941 Alemania había invadido Polonia, Bélgica, Luxemburgo, Holanda, Dinamarca, Noruega, Bulgaria, Yugoslavia y Grecia. Francia fue ocupada en 1940 y se dividió en dos; Gran Bretaña, aislada, fue atacada por la fuerza aérea alemana mientras Hitler se dirigía a su próximo blanco: la Unión Soviética. La Alemania nazi invadió la URSS en junio de 1941 y en pocas semanas alcanzó Moscú y Leningrado. Pero el ejército nazi, que estaba luchando en tres frentes en el territorio soviético, se topó con la resistencia del Ejército Rojo en invierno. Con la victoria de los soviéticos en la Batalla de Stalingrado en 1943, la ventaja alemana llegó a su fin y el Ejército Rojo empezó a recuperar sus territorios y a empujar a los nazis de vuelta a Alemania. Los Estados Unidos entraron en la guerra después del ataque de Japón a la base de Pearl Harbor en 1941, y en junio de 1944 el desembarco de los aliados en Normandía hizo que los nazis lucharan contra los soviéticos en el Frente Oriental y contra los aliados en el Frente Occidental. En abril de 1945, las tropas soviéticas y aliadas se encontraron en territorio alemán y partieron hacia la ofensiva final sobre los nazis. Hitler se suicidó el 30 de abril y Alemania abandonó la batalla el 2 de mayo de 1945. Los EE.UU. siguieron luchando contra Japón en el Pacífico, hasta que el lanzamiento de dos bombas atómicas, en agosto, hizo que los japoneses se rindieran. Cerca de cincuenta y cinco millones de personas murieron en la Segunda Guerra Mundial, entre ellas seis millones de judíos en campos de concentración nazis, y veinte millones de soviéticos.
Plan Marshall (1944)
Los países capitalistas se unieron en 1944 para crear instituciones reguladoras de la economía: el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. EE.UU. creó el Plan Marshall, un programa de ayuda económica a los países europeos destruidos por la guerra. En contrapartida, los soviéticos crearon el Consejo de Asistencia Económica Mutua (CAEM), para auxiliar a los países de la “cortina de hierro”. El Plan Marshall invirtió más de ciento treinta mil millones de dólares (al valor actual) en Europa y una de las exigencias era que no hubiera impedimentos para las industrias de los EE.UU.
Inicio de la Guerra Fría
El final de la Segunda Guerra Mundial marcó el fin de la hegemonía política y económica europea, la ascensión de los Estados Unidos como superpotencia mundial y la polarización del mundo entre EE.UU. y la URSS como potencias económicas, militares y políticas. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) se fundó en 1945 y en ese mismo año EE.UU., Gran Bretaña y la URSS se reunieron para delimitar sus “áreas de influencia”. Los soviéticos reivindicaron el control sobre los países del Este europeo y formaron la “cortina de hierro”, y los EE.UU. asumieron el control de la mayor parte del mundo capitalista. En 1949 Alemania, que había sido dividida en cuatro zonas después del fin de la guerra, se separó en dos países: la República Democrática Alemana, donde estaba la zona soviética, y la República Federal Alemana, donde estaba la zona norteamericana, británica y francesa.
OTAN y el Pacto de Varsovia (1949 y 1955)
Los EE.UU. crearon la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) el día 4 de abril de 1949, para garantizar la defensa en caso de que la URSS iniciara un ataque nuclear. El Pacto de Varsovia, creado el 14 de mayo de 1955, tenía el mismo objetivo que la OTAN y unía a los soviéticos con los países del Este europeo, pero sus fuerzas se utilizaron para reprimir manifestaciones, como en Hungría en 1956 y en Checoslovaquia en 1968. Durante la Conferencia de Bandung, en 1955, un grupo de países africanos y asiáticos se unió para reivindicar independencia política y fue conocido como “movimiento de países no alineados”.
Crisis de los misiles (1962)
En octubre de 1962, el presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy, rompió relaciones con Cuba, impuso un bloqueo económico y organizó una invasión a la Bahía de Cochinos con la intención de derrocar al gobierno de Fidel Castro, lo cual fue un intento inútil. Luego de este hecho, Cuba se acercó más a la URSS y permitió que este país instalara misiles nucleares en su territorio, con capacidad para alcanzar a los EE.UU. El receso entre EE.UU. y URSS dejó al mundo al borde de una guerra nuclear, pero los dos países retrocedieron y retiraron sus misiles de Cuba.
Final de la Guerra Fría (1989 - 1991)
El final de la Guerra Fría no fue un evento único, sino el ápice del descontento de los países de la “cortina de hierro” por la falta de libertad y la centralización del Estado. La nueva política de la URSS fue fundamental para ese cambio, y en 1991 la Guerra Fría había terminado. Polonia – 1980
Una ola de huelgas inundó el país entre 1976 y 1979, y en 1980 se creó el primer sindicato libre, llamado Solidaridad. El gobierno comunista ordenó la prisión de los sindicalistas y el sindicato Solidaridad continuó actuando en la clandestinidad. En 1988 los líderes del sindicato fueron liberados e invitados a participar en el gobierno. El Partido Comunista fue derrotado en las elecciones de 1989 y en 1990 Lech Walesa, líder de Solidaridad, fue elegido presidente. Hungría – 1989
Los cambios en la Unión Soviética aumentaron la presión por reformas en Hungría y en 1988 el Partido Comunista convocó a elecciones libres y multipartidarias para 1989. Bulgaria – 1990
El dictador Todor Zhivkov, que estaba en el poder desde 1954, alejó del Partido Comunista a dirigentes que querían adoptar en el país los cambios que se habían hecho en la URSS y en 1989 el partido sacó a Zhivkov y comenzó las reformas en el país. Las primeras elecciones libres se realizaron en 1990 y el Partido Socialista Búlgaro, excomunista, salió ganador. Checoslovaquia – 1989
Después de la Primavera de Praga, en 1968, y de la invasión de las tropas soviéticas, el gobierno se volvió extremadamente represor. Se creó el Foro Cívico, un movimiento popular que exigía la redemocratización, el cual estaba liderado por Václav Havel. Las elecciones libres se realizaron en 1989 y Havel fue elegido presidente. Rumania – 25/12/1989
El dictador rumano Nicolae Ceausescu decidió pagar la deuda del país ante el FMI en la década de 1980 y dejó a Rumania pasando penurias. Luego de ser reelegido en 1989, fue abucheado públicamente y ordenó que el ejército avanzara contra el pueblo; el ejército no cumplió la orden y se unió a la población. Ceausescu fue juzgado sumariamente y ejecutado el día 25 de diciembre de 1989; se eligió a un nuevo presidente en 1990.
Fin del apartheid en Sudáfrica (1994)
Sudáfrica comenzó a ser colonia británica en 1910, pero el apartheid solo se volvió oficial en 1948, con la institución de diversas políticas de segregación racial. La mayoría de la población del país era negra, mientras que una minoría era de afrikáneres (blancos descendientes de europeos). Los negros no podían participar en la política, estaban obligados a vivir en lugares específicos y los casamientos interraciales estaban prohibidos. Nelson Mandela, que formaba parte del Congreso Nacional Africano (CNA), estaba cumpliendo cadena perpetua cuando el mundo comenzó a castigar al país por el apartheid. La Organización de las Naciones Unidas, entonces, impuso un boicot económico a Sudáfrica. El gobierno del país mantuvo su posición y expulsó al CNA y al CPA (Congreso Panafricano), proclamando enseguida su República y cortando relaciones con la comunidad británica, lo cual generó la hostilidad de otros países miembros de la comunidad, como Canadá. En 1962, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó resoluciones que condenaban las prácticas racistas sudafricanas y solicitó que sus países miembros rompieran las relaciones económicas y militares con Sudáfrica, lo cual aisló al país en la década del 70. Los inversores fueron presionados a no invertir en empresas que tuvieran cualquier tipo de relación con los sudafricanos. Se boicotearon el turismo y la cultura de Sudáfrica e incluso se impidió que sus equipos deportivos participaran en eventos internacionales. La década del 80 estuvo marcada por problemas internos y mucha violencia que, al sumarse al movimiento internacional, persuadieron al gobierno para reformar la constitución. En 1990, un nuevo presidente asumió el gobierno sudafricano y declaró el fracaso del apartheid. Nelson Mandela fue liberado en ese año, después de haber estado 27 años preso, y se revocaron las leyes del apartheid. En 1994, en las primeras elecciones con la participación de los negros, a Mandela lo eligieron presidente.
Período napoleónico (1799 - 1815)
La llegada de Napoleón al poder como cónsul, que concebía su gobierno de forma absolutista pero fundamentado en el ejército y en la burguesía, marcó la difusión de los ideales de la Revolución Francesa por Europa y el mundo, a través de la expansión territorial y militar: fue el comienzo del Imperio napoleónico. Francia, que había quedado desorganizada social y económicamente después de la Revolución y de la Guerra Civil, en un intento de reconciliación aprobó una constitución por plebiscito, que le dio poderes ilimitados a Napoleón Bonaparte bajo la apariencia de un régimen republicano. Este período fue conocido como Consulado y su principal obra fue la institución del Código Civil napoleónico, que garantizaba libertades individuales, orden público y protección a la propiedad, y consolidaba el Estado burgués. Napoleón acercó nuevamente el Estado a la Iglesia, restituyó los antiguos derechos del clero francés y aseveró, mediante un documento que firmó junto al Papa, que la religión católica era oficial y mayoritaria en Francia. También durante el Consulado de Napoleón culminaron las guerras del período revolucionario mediante la firma de un tratado de paz. Napoleón se proclamó emperador y se autocoronó en 1804. Como emperador inició su política expansionista por Europa y se dedicó a la organización del Estado francés, que se transformaría en el principal modelo del Estado nacional moderno, con las siguientes características: la formación de un ejército nacional, la centralidad del poder, el orden administrativo y su racionalización, y la unificación de códigos y leyes.
Guerras Napoleónicas (1799 - 1815)
El éxito del movimiento revolucionario francés hizo que muchas monarquías europeas estuvieran alertas ante las pretensiones militares y expansionistas de Napoleón. Para garantizar la vitalidad de su imperio (ideales revolucionarios, reformas y expansionismo) Napoleón se involucró en una serie de conflictos desde 1799 hasta 1815, conocidos como Guerras Napoleónicas. En ese período la Francia de Napoleón desarrolló varias campañas y ofensivas contra monarquías y gobiernos europeos. Su objetivo era destituirlos del poder y subyugarlos a su dominio, destruir sus tradiciones monárquicas y expandir el republicanismo a través del autoritarismo. Las campañas napoleónicas tenían el objetivo de fortalecer y expandir la hegemonía de Napoleón sobre Europa continental. En 1810, el zar Alejandro I de Rusia decidió separarse del sistema continental y del bloqueo continental; eso enfureció a Napoleón, que resolvió invadir Rusia en el invierno de 1812, con la consecuencia de ver a su ejército vencido por el frío y el hambre. De a poco el imperio napoleónico fue destruido y algunas monarquías fueron restauradas. El conjunto de naciones europeas derrotó definitivamente a Napoleón en la famosa batalla de Waterloo, en 1815.
Bloqueo continental (1806 - 1815)
Gran Bretaña, además de contraponerse al modelo revolucionario francés, tenía poder económico y militar para enfrentar a Francia, con lo cual logró resistir al poder hegemónico que Napoleón imponía en Europa. Al no poder enfrentarla militarmente, Napoleón tomó medidas para inhabilitarla económicamente y decidió decretar el Bloqueo Continental en 1806. Los países aliados a Francia debían prohibir el acceso de barcos ingleses a sus puertos. Los países que estaban en contra del embargo decretado por Francia sufrieron diversas sanciones políticas y económicas: en Portugal, la familia real huyó a Brasil y abandonó al pueblo, entonces el país terminó siendo conquistado por los franceses. En España, el rey Fernando II fue derrocado y Napoleón designó a José Bonaparte, su hermano, como nuevo rey. Gran Bretaña fue afectada, pero no tanto como algunos países que dependían de sus productos, como Portugal, y continuó con el flujo de comercio normal en algunas localidades de Asia y América.
Segunda Revolución Industrial (1850)
Los nuevos avances en la ciencia y en la industria cambiaron el mundo una vez más. La evolución constante del medio técnico-científico europeo dio comienzo a la producción de bienes en masa. Alemania y los Estados Unidos se unieron a Gran Bretaña y a Francia como potencias mundiales. El crecimiento de la red ferroviaria como medio de transporte y flujo de la producción, el uso del vapor como combustible en barcos y trenes, y el abaratamiento del costo de producción de materias primas, como el acero, cambiaron los rumbos de la economía industrial, que pasó a desarrollarse de manera exponencial. Además, también se extendió el uso de la electricidad, más barata que el carbón, y del petróleo como nuevas fuentes de energía. En el aspecto social, a ese proceso se le sumó la división del trabajo y el aumento de trabajadores en las ciudades que, uniéndose en sindicatos, reivindicaban sus derechos por mejores condiciones laborales.
Imperialismo (1870 - 1938)
El imperialismo se reinventó desde el Congreso de Viena y alcanzó su apogeo después del desarrollo económico y político de las potencias europeas en las décadas anteriores. Surgieron nuevas potencias en la escena europea y todas buscaban poder económico y político. La unificación de Alemania e Italia les dio estatus de potencias, y a ellas se sumaron Gran Bretaña, Francia, Rusia y Estados Unidos de América, todas disputaban los antiguos espacios coloniales y buscaban otros, como Asia y África. La Conferencia de Berlín, que se realizó entre el final de 1884 y el comienzo de 1885, reunió a los países europeos para discutir la división del territorio de África entre ellos. La identidad étnica y cultural africana fue amenazada y no fue respetada, sus sistemas simbólicos y religiosos se usaron contra ellos mismos. Para legitimar el imperialismo europeo y la colonización de África y Asia se usaron varias teorías, como el darwinismo social y la superioridad racial, para subyugar a los pueblos. Las Exposiciones Universales también sirvieron para divulgar y celebrar los avances técnico-científicos y difundir la superioridad tecnológica, racial, cultural y artística europea.
Fascismo (1919 - 1945)
El nacimiento de la Unión Soviética, el final de la Primera Guerra Mundial y las imposiciones del Tratado de Versalles tuvieron un efecto directo en el aumento de regímenes totalitaristas reaccionarios y de extrema derecha en Europa. El movimiento fascista en Italia fue fundado por Benito Mussolini en 1919, y la inestabilidad de la posguerra hizo que el movimiento creciera, no solamente en Italia, sino en países como Alemania, Portugal y España. La doctrina fascista era semejante al nazismo: condenaba el socialismo, la democracia, valoraba el militarismo, el nacionalismo y la guerra.
La llegada de Hitler al poder y el nazismo (1925 - 1945)
Alemania pasó por una grave crisis económica y social entre 1919 y 1923. El Tratado de Versalles llevó la nación a una profunda crisis económica, política y social, y la administración del gobierno de posguerra, la República de Weimar, no fue capaz de recuperar el país. El sentimiento de rebelión del pueblo alemán era enorme, la crisis arrasaba al país y su moneda se devaluaba cada vez más, lo cual derivó en el desarrollo de un sentimiento nacionalista y de diversos movimientos de extrema derecha, como el Partido Nazi. Liderados por Adolfo Hitler, los nazis fracasaron en el intento de dar un golpe de estado en 1923. Hitler fue preso y escribió el libro Mein Kampf (Mi lucha), que contenía la ideología nazi: unión de los pueblos germánicos, racismo, antisemitismo y eugenesia. El Partido Nazi tuvo 13,7 millones de votos en 1932 y Hitler ascendió al poder, cerró el Parlamento en 1934 y se declaró führer (líder) de Alemania. En 1935, las Leyes de Núremberg dividieron la población del país en términos raciales (arios, no arios y mestizos), y se dio comienzo a la persecución de los judíos y de otras etnias. Hitler volvió a militarizar Alemania y a expandir sus territorios, haciendo lo contrario a las determinaciones del Tratado de Versalles.
Guerra civil española (1936 - 1939)
En 1931 España proclamó la República después de siglos de monarquía y se polarizaron las fuerzas políticas en ese país. El movimiento obrero consideraba que eran insuficientes las reformas hechas por el gobierno, y para la derecha monarquista y católica eran demasiado amplias. En julio de 1936 la derecha, por medio de militares, dio un golpe de estado que no tuvo éxito. El país se dividió y una parte estaba controlada por la República, mientras la otra estaba comandada por el general Francisco Franco. Sin ejército, el gobierno republicano distribuyó armas a la población, que formó milicias junto con sesenta mil voluntarios de otros 53 países. La URSS envió ayuda militar a los republicanos, mientras que Hitler y Mussolini se aliaron con Franco. En 1938 los soviéticos cortaron la ayuda y los republicanos finalmente fueron derrotados por Franco en 1939.
Mayo del 68 y la Primavera de Praga (1968)
La expansión del capitalismo y del comunismo y las transformaciones de la sociedad después de la Segunda Guerra Mundial fueron enormes, y durante la década de 1960 se sintieron las reacciones a esas transformaciones. La revuelta en París, conocida como Mayo del 68, comenzó con la ocupación de universidades y se expandió al reunir a miles de personas. Una huelga general paralizó varias ciudades de Francia y el movimiento finalizó en junio. Con la reapertura de las universidades, las manifestaciones fueron prohibidas y los obreros fueron obligados a volver a sus puestos. En el este europeo, las manifestaciones fueron reprimidas por la URSS y la más conocida fue la Primavera de Praga, cuando en agosto de 1968 la población de Checoslovaquia resistió los avances de las tropas del Pacto de Varsovia.
Caída del Muro de Berlín (1989)
El Muro de Berlín, construido en 1961, separaba esa ciudad en los extremos occidental y oriental, y era un símbolo de la división entre el mundo capitalista y el mundo comunista. En octubre de 1989, la población de Alemania Oriental comenzó a presionar para abrir las fronteras. El gobierno comunista abrió la frontera oriental el día 9 de noviembre de 1989, cuando miles de personas pasaron al lado occidental y se derribó el muro de Berlín. Alemania se unificó en mayo de 1990.
Guerra de Yugoslavia (1991 - 1995)
Yugoslavia se transformó en país después de la Primera Guerra Mundial, y era una mezcla de etnias y religiones que tradicionalmente estaban en conflicto. En 1941 el territorio fue invadido por los nazis, Josip Tito organizó la resistencia y pasó a gobernar el país al final de la guerra. Yugoslavia se volvió un país socialista, pero apartado de la influencia soviética. La crisis de la economía en la década de 1980 y la muerte de Tito hicieron que el país entrara en decadencia. Con el fin de la Guerra Fría, en 1991, Eslovenia y Croacia declararon su independencia. Serbia, gobernada por Slobodan Milosevic, no aceptó la separación y comenzó una guerra civil. Al año siguiente Bosnia declaró su independencia y entró en conflicto directo con Croacia y Serbia, empeorando la situación. Las diferentes etnias y religiones involucradas fueron blanco de crímenes raciales, los peores desde la Segunda Guerra Mundial. La OTAN intervino en el conflicto en 1995, cuando Milosevic se puso de acuerdo con la independencia de los países y se suspendió la guerra. En el 2000, después de la Guerra de Kosovo, Milosevic fue derrotado en las elecciones, y en 2001 fue preso. Yugoslavia dejó de existir oficialmente en 2003, cuando dio lugar a Serbia y Montenegro. En 2006, Montenegro declaró su independencia.
Euro y la Unión Europea (1993)
La Unión Europea (UE), unión política y económica con 28 países miembros, tuvo sus orígenes en la Comunidad Económica Europea (CEE), formada en 1958 por seis países. El Tratado de Maastricht fue el que estableció la UE en 1993 y resolvió crear una moneda común, el euro, que iba a entrar en circulación en 2002. Los países que forman parte de la UE tienen ciudadanía común e instituciones como el Banco Central Europeo y la Constitución Europea.
Guerra de Kosovo (1996 - 1999)
La Guerra de Kosovo fue una continuación de los conflictos en Yugoslavia. Los albaneses en la región de Kosovo, perteneciente a Yugoslavia, entraron en guerra contra los serbios para obtener independencia. La OTAN, los Estados Unidos y la Unión Europea intervinieron, acusando a Slobodan Milosevic de liderar una limpieza étnica. De esta manera, la OTAN invadió Yugoslavia una vez más. Milosevic retiró sus tropas de la región, que pasó a ser administrada por la ONU. En el 2000, Milosevic fue derrotado en las elecciones y en el 2001 fue preso. Kosovo declaró su independencia en 2SegundaGuerraMundial, pero la mayoría de los países miembros de la ONU no reconocieron esa situación y permaneció el receso.
Revolución Rusa (1917)
La Revolución Rusa fue una serie de eventos que derribó al imperio zarista y creó el país socialista más grande del mundo. Luego de una pésima campaña en la Primera Guerra Mundial, que estaba dejando a Rusia en serias dificultades económicas, lo que producía hambre y descontento a la población, y de siglos de represión a los movimientos populares, cuyas necesidades eran ignoradas por el gobierno zarista, la población se adhirió a la Revolución de Febrero, que liderada por Vladimir Lenin derrocó al zar Nicolás II. En 1918 el gobierno revolucionario firmó un tratado con Alemania que puso fin a la participación de Rusia en la guerra, y comenzó una guerra civil entre el Ejército Rojo (bolcheviques) y el Ejército Blanco (contrarrevolucionarios). Con la victoria de los bolcheviques nació el primer país socialista del mundo, comandado por Lenin.
El estalinismo y la nueva política económica (1921-1953)
Rusia quedó arruinada con el final de la guerra civil: más de 20 millones de personas habían muerto y la economía estaba destruida. En 1921 Lenin lanzó un proyecto de desarrollo basado en el modelo capitalista: la NEP, en la cual el gobierno permitiría empresas privadas en algunos sectores de la economía, mientras otros continuarían bajo el poder del gobierno, y daba más valor a la producción agrícola en detrimento de la industria pesada. En 1922, Iósif Stalin fue nominado secretario general y el país pasó a llamarse Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). En 1924 Stalin derrotó a León Trotsky, convirtiéndose en gobernante de la URSS, cargo que ocuparía hasta 1953. El estalinismo terminó con los ideales de la Revolución Rusa, fue un gobierno autoritario que persiguió a sus opositores políticos, intensificó el uso de los campos de trabajo forzado, conocidos como Gulags, y acabó aislando económicamente a la URSS. Los campos de trabajo forzado tenían una importancia vital para la economía soviética, y en ellos se aplicaba el régimen de metas. Se estima que hubo más de 400 campos por todo el territorio de la Unión Soviética, donde sus prisioneros vivían en pésimas condiciones, sin comida, bajo un régimen exhaustivo de trabajo, sin ropa adecuada, forzados a trabajos extenuantes y muchas veces sin sentido. Muchos prisioneros fueron sentenciados a 25 años de prisión sin derecho a juicio, y muchas veces fueron obligados a firmar confesiones de traición sin siquiera haber confesado ni practicado ningún delito. La colectivización forzada de la tierra derrumbó la producción agrícola: entre 1932 y 1933, 10 millones de personas murieron de hambre. Más de 30 millones de campesinos fueron transferidos a las ciudades y se dio inicio a la industrialización de la URSS, orientada por los planes quinquenales. Al estar aislada del mundo, la URSS no sintió la crisis de 1929 ni la Depresión de la década de 1930.
La independencia de la India (1947)
Los británicos controlaban la India desde el siglo XVIII, pero solo en el siglo XIX el país se volvió una colonia. El fin de la Primera Guerra Mundial debilitó a Gran Bretaña económicamente y militarmente, y en esa misma época surgió el movimiento de independencia de la India. El líder de los hindúes, Mahatma Gandhi, defendía la estrategia de la desobediencia civil y de la no violencia. El dominio inglés se vio más afectado con la Segunda Guerra y, en agosto de 1947, la India se volvió independiente de Gran Bretaña.
El Estado de Israel (1948)
La creación del Estado de Israel en Palestina, una antigua reivindicación de los judíos, fue establecida por la ONU con el apoyo de los EE.UU. y de la URSS. Los países de la Liga Árabe (Egipto, Líbano, Siria, Irak y Transjordania) estuvieron en contra de dicha creación y cuestionaron el destino que se le daría a la población de mayoría musulmana de los palestinos. La intensa emigración de judíos dio comienzo al primer conflicto entre Israel y los países vecinos, que tuvo fin en 1949 pero recomenzó en 1956. Los palestinos, liderados por Yasser Arafat, fundaron la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en 1964. En la lucha por la construcción del Estado Palestino surgieron grupos terroristas e Israel se volvió extremadamente militarizado.
La Revolución Comunista (1949 - 1976)
China estaba dividida entre los nacionalistas, apoyados por la burguesía y por EE.UU., y los comunistas, apoyados por la URSS. El Partido Comunista Chino se organizó bajo el liderazgo de Mao Tse-Tung y creó un ejército formado por soldados, campesinos y obreros; el Ejército Popular de Liberación entró en Pekín en 1949 y proclamó la República Popular de China el 1 de octubre. El país rompió relaciones con la Unión Soviética en 1960 y dejó de recibir ayuda económica, lo que llevó al gobierno a promover una nueva política de desarrollo económico y social, que fue un fracaso. La Revolución Cultural, que comenzó en 1966, recuperó el prestigio de Tse-Tung y aumentó el poder del Partido Comunista, que perseguía y exiliaba a los miembros del partido y a las personas que estaban en contra del régimen.
Guerra de Corea (1950 - 1953)
Hasta 1945 Corea estuvo bajo la ocupación de Japón. Después del fin de la Segunda Guerra Mundial, la Unión Soviética ocupó el norte, mientras que Estados Unidos ocupó el sur. Las dos Coreas entraron en guerra en 1950 y mediante una tregua en 1953 se terminó el conflicto, aunque la división entre Corea del Norte (socialista) y Corea del Sur (capitalista) y la amenaza de guerra permanecen hasta nuestros días.
Guerra de Vietnam (1955)
Indochina (Vietnam, Laos y Camboya), colonia francesa, fue ocupada por Japón en 1940 y los comunistas crearon un movimiento de resistencia. En 1954, un acuerdo de paz que se hizo con Francia dividió a Vietnam en dos: el norte comunista y el sur nacionalista. Los EE.UU. apoyaron un golpe de estado en el sur en 1956, que instauró una dictadura. Se mató a más de setenta mil personas durante la persecución a los comunistas. El Frente de Liberación Nacional (FLN), formado en 1960 por nacionalistas y comunistas, fue conocido como Viet Cong, e inició una guerrilla contra el gobierno. La muerte del dictador hizo que los norteamericanos entraran en la guerra. La gran resistencia de los partidarios del Viet Cong y la presión de la sociedad norteamericana, que pasó a estar en contra de la guerra, contribuyeron a la derrota de los EE.UU. En 1973 se firmó un acuerdo para el retiro de las tropas norteamericanas del país y Vietnam se unificó bajo el régimen socialista en 1974.
Guerra Irán-Irak (1980 - 1988)
En 1980 Irak invadió la región occidental de Irán, para intentar desestabilizar el gobierno y anexar a su nación una región iraní rica en petróleo. Los iraquíes también querían que Irán dejara de ayudar económicamente a los kurdos dentro del territorio de Irak, que luchaban por su independencia. Irán reaccionó en 1981 e Irak propuso un alto el fuego, que no fue aceptado. En ese mismo año Irán atacó Kuwait y otros países del Golfo Pérsico. Irak estaba apoyado por los Estados Unidos y Arabia Saudita, mientras que Irán tenía como aliados a Siria y Libia. La Unión Soviética les vendía armas a los dos países pero, cuando los EE.UU. empezaron a apoyar a los iraquíes, se alió con Irán. La ONU exigió un alto el fuego al comienzo de 1988, pero Irán no aceptó. El armisticio solo se firmó en julio. Cerca de 1 millón y medio de personas murieron en una guerra sin vencedores.
Guerra del Golfo (1990 - 1991)
La Guerra del Golfo comenzó con la invasión de Kuwait, uno de los más grandes productores de petróleo del mundo, por parte de Irak, en agosto de 1990. En noviembre la ONU autorizó el inicio de una ofensiva en caso de que Irak no se retirara, y en enero de 1991 una coalición de 29 países, liderada por los Estados Unidos, avanzó sobre el país. Irán y la Unión Soviética hicieron un último llamado a la paz en febrero, pero Saddam Hussein, presidente de Irak, se rehusó a desocupar Kuwait. En febrero, las fuerzas de la ONU lideraron la operación “Tormenta del Desierto” y aniquilaron al ejército iraquí, lo que liberó a Kuwait. Se impusieron diversas sanciones a Irak, pero Hussein continuó en el poder.
Fin de la Unión Soviética (1985 - 1991)
Mijaíl Gorbachov llegó al poder en la URSS en marzo de 1985, dispuesto a instaurar en el país una democracia socialista. Lanzó dos medidas: la perestroika, que estimulaba pequeños negocios y daba más autonomía a las empresas, y la glasnost, que establecía libertades políticas y derechos individuales. Hubo elecciones en 1989 y pudieron participar los representantes de otros partidos además del comunista. Las reformas de Gorbachov no eran populares y entre 1989 y 1990 los países bálticos declararon su independencia. Se propuso un plebiscito para decidir la independencia de las otras repúblicas soviéticas y Gorbachov salió del poder; fue sustituido por Boris Yeltsin. Bielorrusia, Ucrania y Rusia se unieron en la Comunidad de Estados Independientes (CEI), y las siguieron otras repúblicas. El día 31 de diciembre de 1991 la Unión Soviética se extinguió y dio lugar a 15 países.
Estados Unidos: la conquista del oeste (1803)
La expansión de los Estados Unidos al oeste se puede dividir en tres frentes: negociación, guerra de México y anexión de tierras indígenas. La acción diplomática de Estados Unidos estuvo marcada por un gran éxito desde el comienzo del siglo XIX, cuando Napoleón Bonaparte, debilitado por las guerras en Europa, vendió Luisiana en 1803. Más tarde (1819), España vendió Florida. También se destacó la incorporación de Oregón, cedido por Inglaterra en 1846, y de Alaska, comprado a Rusia en 1867, dos años después de que terminó la Guerra de Secesión. En 1821 los norteamericanos pasaron a colonizar parte de México con el aval del propio gobierno mexicano, que a cambio exigió la adopción del catolicismo en las áreas ocupadas. Las dificultades para la consolidación de un Estado Nacional en México, marcadas por constantes conflictos internos y dictaduras, terminaron creando condiciones favorables para la expansión de los Estados Unidos. En esa coyuntura fue que, en 1845, colonos norteamericanos proclamaron la independencia de Texas con respecto a México, incorporándolo a los Estados Unidos. Comenzaba la Guerra de México (1845-48), en la cual la excolonia española perdió definitivamente ante los Estados Unidos las regiones de Texas, además de Nuevo México, California, Utah, Arizona, Nevada y parte de Colorado. En solo tres años, cerca de la mitad de México se incorporó a los Estados Unidos. Además, hubo anexión de tierras indígenas. Durante el movimiento expansionista de los Estados Unidos, el avance económico se notaba en el país de forma bien distinta. Mientras el norte veía el crecimiento del comercio y principalmente de una industria cada vez más sólida, el sur permanecía siendo agrícola, y en las nuevas tierras del oeste predominaba la ganadería, la minería y la esclavitud. A lo largo de la primera mitad del siglo XIX esas diferencias entre el norte (industrial y abolicionista) y el sur (rural y esclavista) se agravaron, ya que ambos intentaron imponer sus modelos socioeconómicos sobre los Estados Unidos.
Independencia de la América española (1817 - 1824)
La América española pasó por un proceso de independencia política con respecto a su metrópolis, España. Sobre este proceso influyeron la independencia de las colonias norteamericanas, el avance napoleónico y los ideales revolucionarios y republicanos que recorrían Europa, además de las condiciones sociales, políticas y económicas locales y el alejamiento cada vez mayor de la metrópolis, que originaron un descontento general entre los colonos. La independencia era la única forma de desvincularse del pacto colonial y de la metrópolis. Hubo varios intentos de emancipación que fracasaron, sin fuerza ni apoyo total, pero durante la Restauración, y con el apoyo de Gran Bretaña, América se encaminó hacia el proceso de independencia. Dicha independencia, que fragmentó la América española en varias repúblicas, no significó una transformación social y económica completa. Las nuevas repúblicas continuaron siendo dependientes de las potencias económicas y las élites mantuvieron sus privilegios. El ascenso al poder de los caudillos mantuvo la independencia destituida de proyectos sociales y económicos.
Guerra Civil Estadounidense o Guerra de Secesión (1861 - 1865)
Fue un conflicto entre el Norte y el Sur de los Estados Unidos que ocurrió entre 1861 y 1865. Alrededor del 1800, Estados Unidos ya se había transformado en un país destacado por su economía y política. No obstante, todavía había muchas cuestiones que impedían el desarrollo completo del país. Nueva Inglaterra era la cuna de los industriales y federalistas. El Sur estaba definido por una economía agrícola, esclavista y basada en la monocultura, y el Norte por una economía industrial y proteccionista, diferencias que se fueron delineando desde la colonización. La elección del republicano Abraham Lincoln, que estaba a favor del fin de la esclavitud, causó alboroto entre los sureños, incluso cuando él había prometido actuar sin interferencia federal en los asuntos relativos a la esclavitud. A mediados de 1861, Carolina del Sur abandonó la Unión a través del Acta de Secesión. A partir de ahí Alabama, Texas, Georgia y otros siguieron el mismo camino y formaron los Estados Confederados de América. Se inició la guerra y, al principio, los Estados Confederados y el Sur lograron importantes victorias. En 1862, Lincoln emancipó a los esclavos de los territorios rebeldes que, en ese momento, no pertenecían a la Unión. Durante los años siguientes, sin ayuda de los países europeos y sin capacidad bélica comparable a la del norte, la Unión bloqueó exportaciones e importaciones, haciendo cada vez más difícil tanto recibir armas como vender algodón. En 1861, con el ataque del Sur al Fuerte Sumter, que provocó a los Estados restantes de la Unión, la guerra fue acérrima, y con el Sur debilitado la derrota fue inminente. Después de la victoria del Norte, Lincoln fue reelegido y surgió apertura para abolir la esclavitud.
Revolución Mexicana (1910 - 1924)
Desde 1876 en el poder, Porfirio Díaz gobernaba México de manera dictatorial, preservando los privilegios de una élite. México era un país de población mayoritariamente indígena, agraria, pobre y analfabeta, que dependía del capital externo y de los latifundistas, con una economía frágil. Tantos problemas solo lograron aumentar el descontento. A partir de 1910, campesinos armados comenzaron a movilizarse para obtener derechos como más acceso a las tierras. Estos se rebelaron y se unieron a otros sectores de la población. En 1911 Porfirio Díaz renunció y Francisco Madero, uno de los líderes de la rebelión, fue elegido presidente. Enseguida comenzaron nuevos conflictos entre el presidente y otros líderes revolucionarios, como Emiliano Zapata. En 1913 un golpe de estado puso a Victoriano Huerta en la presidencia, pero después de un año de lucha contra los revolucionarios él huyó del país. Durante los años siguientes los principales líderes revolucionarios fueron asesinados y solo en 1917 se promulgó una nueva Constitución.
Quiebra de la bolsa de Nueva York (1929)
La Primera Guerra Mundial debilitó la economía europea e hizo que todo el mundo, en crisis en ese momento, sintiera sus consecuencias. Diversos países dependientes económicamente se encontraron en bancarrota y con problemas financieros. Brasil, por ejemplo, necesitó quemar sacos de café para poder mantener el precio en el mercado. Los Estados Unidos ya propagaban sus valores y salieron de la guerra como la mayor potencia económica del mundo. Con ese estatus pudieron ayudar para retomar la industria y el comercio europeo. Sin embargo, la situación norteamericana se deterioró rápidamente y un jueves de octubre en 1929 cayeron las acciones, lo que provocó la quiebra de la bolsa de valores y llevó al sistema bancario a la bancarrota. Entre 1929 y 1932 la producción industrial cayó un 50% en el país y 12 millones de personas perdieron sus empleos. Los Estados Unidos arrastraron al mundo hacia una depresión que se prolongaría durante la década de 1930 y fortalecería los movimientos totalitarios en Europa.
Peronismo (1946 - 1974)
Argentina tuvo un crecimiento económico al comienzo del siglo XX que llegó a su fin con la Crisis de 1929. Un golpe militar de Estado derribó al gobierno en 1930, y otro en 1943 acercó a Juan Domingo Perón al gobierno. En 1946 Perón fue elegido presidente y su política populista agradaba a los argentinos. Fue reelegido en 1951, pero la economía continuaba yendo mal y algunos sectores de la sociedad comenzaron a demostrar su insatisfacción con el gobierno. Un nuevo golpe en 1955 sacó a Perón de la presidencia. En 1973 fue elegido presidente una vez más, pero murió al año siguiente.
Revolución Cubana (1959)
Cuba era un país pobre, de población negra y mestiza, con un alto índice de prostitución y una élite vinculada a los lucros del turismo y de los casinos. Además, también dependía política y económicamente de los Estados Unidos. En 1957 Fidel Castro y Ernesto Che Guevara, opositores del gobierno de Fulgencio Batista, y un grupo de 80 combatientes entraron en conflicto con las fuerzas del gobierno. Enseguida aumentó la adhesión a los revolucionarios y, el día 1º de enero de 1959, Castro tomó el poder en Cuba. El nuevo gobierno nacionalizó empresas y bancos, fomentó la reforma agraria y de los sistemas de educación y salud, y debilitó la hegemonía política de los Estados Unidos. El Partido Comunista se volvió el único y dominó la vida política en la isla, con la persecución de opositores. En 1962, el presidente norteamericano John F. Kennedy decretó un bloqueo económico que, a pesar de la condena internacional, perdura hasta hoy y sigue perjudicando la economía cubana.
La lucha contra el racismo en los Estados Unidos - movimientos sociales (1964)
El crecimiento económico de los EE.UU. excluyó a una parte de la población, principalmente en el sur: negros, indígenas e inmigrantes. El sistema de segregación racial promovía el linchamiento de negros y su discriminación en los servicios públicos, y en 1955 nació el movimiento contra el racismo en el estado de Alabama. La adhesión de estudiantes hizo crecer el movimiento en la década de 1960 y, en agosto de 1963, doscientas mil personas marcharon sobre Washington, donde el líder Martin Luther King daba un discurso. En el sur, la población blanca reaccionó con violencia. El gobierno ignoró las manifestaciones, pero las reacciones se volvieron más violentas y hubo necesidad de intervenir. Entre 1964 y 1967 diversos actos legislativos pusieron fin a la discriminación racial, y a partir de 1965 entraron en acción programas de acción afirmativa para disminuir la pobreza de la población negra.
Golpe militar en Chile (1973)
El presidente Salvador Allende, elegido en 1970, pretendía iniciar en Chile una transición al socialismo. Algunos sectores de la sociedad y otros países, como Brasil y EE.UU., comenzaron a presionar a Allende, mediante boicoteos y protestas. El 11 de septiembre de 1973 el general Augusto Pinochet, que había sido puesto al comando del ejército por el presidente, lideró un golpe que depuso a Allende. La dictadura de Pinochet, una de las más violentas de América Latina, duró hasta 1990 y en ese período el país creció económicamente.
Golpe militar en Argentina (24/03/1976)
Después de la muerte de Juan Domingo Perón, en 1974, su esposa Isabelita asumió la presidencia, pero la crisis en la economía y el agotamiento del peronismo eran fuertes. Los militares derrocaron al gobierno en marzo de 1976 e instauraron una de las más violentas dictaduras de América Latina. Durante siete años de gobierno militar, Argentina entró en decadencia económica y sufrió una violenta represión, con miles de muertos y desaparecidos. Argentina invadió las islas Malvinas en 1982, que era disputada por ese país y por los británicos desde el siglo XVIII, y Gran Bretaña venció el conflicto en poco tiempo. La guerra expuso las deficiencias del gobierno militar y comenzó el proceso de redemocratización en 1983 con la victoria de Raúl Alfonsín en las elecciones presidenciales.