
Cristian, el Dios de esta semana, ha traspasado las reglas del concurso y la organización, como adelantó Carlos Sobera el martes, ha tomado la decisión de sancionarlo. ”Una dura y ejemplarizante medida”, según Jorge Javier, que viene a consecuencia de que el concursante robara ascuas de los mortales y entregársela a los siervos a cambio de una lata de comida. El hermano de Sofía Suescun no ha podido participar en el juego de rango y, además, se le ha enviado directamente a la playa de los siervos, como penitencia. El concursante ha pedido perdón por su actuación y ha asumido su error.
Rocío Flores, por su parte, ha protagonizado uno de los momentos más emotivos de la gala al hacer alusión a su madre. “Me gustaría que me estuviera viendo”, ha dicho entre lágrimas. Aunque Rocío prefirió no contestar a la pregunta de Cristian: “y tú con tu madre, ¿cuándo te dejaste de hablar, la concursante se ido abriendo con sus compañeros durante la semana ha contado detalles íntimos de su familia. En estas conversaciones, ha remarcado la importancia de su padre en su vida y la complicidad entre ambos. “A mí mi padre me mira y sabe lo que me pasa… Soy una persona muy afortunada con la familia que tengo”, ha concluido.
Sin embargo, ha sido Jorge Javier Vázquez desde plató el que ha protagonizado el momento más esperado de la semana. La audiencia estaba expectante por el encuentro entre él y Yiya tras los insultos que esta le dedicó a Rocío Flores antes de marcharse a la playa de los desvalidos. El presentador ha reflexionado sobre el tema y ha querido aconsejar a Yiya sobre su comportamiento. “No hace falta siempre ser tan sincero, el mundo sería un sitio inhabitable si la gente nos dijésemos siempre lo que pensamos los unos de los otros. No hace falta siempre ser tan sinceros”, le ha dicho.
La tensión de la gala vuelve de la mano de Antonio Pavón y José Antonio Avilés. Ambos, que ya discutieron la semana pasada en directo, se han dedicado varias críticas en plena gala. Esta vez Rocío también ha entrado y ha acusado a Pavón de llamarle mentirosa y manipuladora, siendo este el motivo de su mala relación con él. Antonio Pavón, que ha sido criticado por casi todos sus compañeros esta semana, ha intentado defenderse diciendo que es mentira que el criticara a su compañera, pero, al final, ha reconocido las palabras de Rocío.
El juego de rango se ha convertido en una dura prueba en la que no todos han podido participar. Rocío Flores ha tenido que dejar de lado el reto por su lesión en el hombro. Ferre es el nuevo Dios tras ser el primero en conseguir superar el juego en un tiempo de 4 minutos 43 segundos. La segunda y, por tanto, la líder del equipo de los mortales ha sido Ivana Icardi. Por su lado, Ferre ha entregado el amuleto a Jorge, decidiendo que encabece el equipo de los mortales.
Ana María, del equipo de los siervos, ha hecho que los mortales vuelvan a ganar la prueba de recompensa. A falta de 20 segundos para acabar la prueba, los siervos habían conseguido completar el dominó y Ana María se disponía a tocar la campana cuando ha tropezado y ha tirado todas las fichas. La concursante ha pedido perdón a sus compañeros que no le han recriminado nada y han comentado que le podía pasar a cualquier. Este incidente ha provocado que los ganadores sean los mortales que han recibido una tortilla como recompensa.
A lo largo de la semana, Elena y Bea han sido elegidas elegidas por el resto de sus compañeras para ser “tentadas” por el Capitán Morgan, ya que estos las han considerado las más débiles del equipo. Durante este reto, ambas tuvieron que decidir entre comerse una tortilla entre ellas dos o llevarle cuatro mazorcas de maíz a sus compañeros para que las compartieran sin contar con ellas. Muy a su pesar, el Capitán Morgan no consiguió tentarla. Tanto Bea como Elena pensaron en los demás supervivientes y les llevaron las mazorcas, aunque fue una difícil decisión para ambas ya que todos están pasando mucha hambre. A pesar de esto, el reencuentro con sus compañeros no fue de lo más agradable. Bea acusó a Ana María de comerse los cangrejos y no compartir, a lo que esta contestó que solo se comía los más pequeños que no tenían carne y que para eso los cogía mientras los demás estaban durmiendo.
Finalmente, Bea Retamal se ha convertido en la primera expulsado del programa. Pocos minutos después de reencontrarse con sus compañeras de Playa Desvalida, Yiya y Vicky, la concursante ha dicho que Supervivientes ha podido con su ánimo y que se va muy feliz. “Mamá, prepárame mucho mucho mucho chocolate y una hamburguesa. ¡Estoy muy feliz!”, ha sido su despedida. Mientras tanto, Vicky y Yiya tendrán que adaptarse y convivir con Antonio Pavón que se ha incorporado a la playa de los desvalidos. Los tres tendrán que esperar a la semana que viene para conocer su futuro en el concurso tras enfrentarse a la decisión del público. Cristian, Alejandro Reyes, Ana María y Fani son los nuevos nominados de esta gala. Dos de ellos se marcharán a Playa Desvalida y, junto a Pavón, Vicky y Yiya, se enfrentarán a la expulsión final del programa.