
Preysler vistió de un elegante rosa y acudió a la ceremonia del brazo de Mario Vargas Llosa. Ha llevado un vestido prácticamente idéntico que el de su hija, Tamara Falcó, haciéndose proclamadoras del título a las mejor vestidas del evento. Las mangas abullonadas del vestido de Isabel deslumbraban a su paso y la falda lápiz marcaba su imponente figura.
El vestido elegido aún no se encuentra a la venta para el público, pero hemos conocido que tiene un precio de 329,90 euros. Su color es rosa chicle y cuenta con escote a la caja, el cuerpo tienen un imponente drapeado y las mangas globo terminan en unos voluminosos hombros en la parte superior y una falda entubada con apertura delantera en la parte inferior.
Y es que ésta es su década: ha sido elegida como la mujer más elegante del país, y ha sido su propia hija la que, en el programa de televisión “Maestros de la Costura”, ha declarado: “Para mí, mi madre es todo un referente. Es una suerte porque además tiene unos parámetros de estética muy marcados y aprendo mucho porque es una mujer que se conoce muy bien, que conoce lo que le va bien.”

También demostró ser una auténtica reina del estilo en el funeral del empresario Plácido Arango, pues se saltó por completo el protocolo… ¡Y le salió bien! Escogió un vestido largo en tono blanco con un estampado de motivos exóticos. Fue una elección con dibujo minimalista en tono negro, pero que creaba una atmósfera de sobriedad que lo hacía perfecto para la ocasión.
Y fue tan acertado por su manera de combinarlo: con un abrigo negro largo, con el cuello tapado por una abundante estola de pelo y unos zapatos de vinilo con puntera y talón en color negro. Adornó con unos increíbles pendientes de brillantes con forma de espiral y aportó el broche del conjunto con una cartera de mano negra.
Muchos de los asistentes llegaron a considerar que la elección de este vestido fue un claro homenaje al fallecido, pues amaba el arte, era coleccionista y una parte de sus beneficios los destinaba a ser benefactor del Museo del Prado. Las referencias artísticas de su vestido eran un claro ejemplo de todo lo que él representaba y ella quería recordarlo.