
Ferre ha sido durante toda la semana “El Dios de la isla” por haber ganado la prueba de rango. Mientras tanto, Jorge, José Antonio, Alejandro, Elena, Rocío y Cristian se proclamaban como los ciervos, este último, por una sanción. Y los mortales eran Fani, Ana María, Nyno, Hugo, Barranco e Ivana, quien se proclamó líder del equipo tras pasar la prueba.
Cristian fue el elegido como nominado por el grupo de los siervos; y fue Jorge, con su potestad como líder de grupo, quien eligió a Álex en la decisión de su nominación, tal y como él dijo: “porque es la persona con la que menos afinidad he tenido, pero no tengo nada en contra de él”.
El grupo de los mortales tuvo también a su concursante nominada, Ana María; y fue Ivana quien, por ser la líder de grupo, decidió nominar a Fani. Su justificación fue clara y concisa: “porque hoy tuvimos un medio roce, malentendidos que vienen desde el principio”. Así, estos cuatro concursantes se proclamaron como los nominados de la semana.
Pero fue el martes pasado cuando Cristian se salvó de esta nominación, y serían los tres restantes (Fani, Alejandro y Ana María) quienes finalmente se enfrentarían el jueves al duro veredicto de la audiencia. En cuanto a la convivencia, los duros momentos que hacen pasar el hambre y el cansancio se palpan cada vez más, y las horas de socialización se vuelven demasiado tensas.

Tanto ha sido así que José Antonio y Cristian, tras una disputa verbal, han estado a punto de llegar a algo mucho más intenso. El enfrentamiento comenzaba cuando Cristian intentaba organizar el espacio para dormir, pero Rocío Flores no aceptaba sus sugerencias y le paraba los pies: “no puedes ser como fuiste anoche.”
Y, seguía José Antonio: “Eres un caradura, no eres capaz de estar en un concurso de supervivencia y aguantar que un compañero te dé sin querer con la pierna. Vas a coger la comida el último como que me llamo José Antonio.” El volumen comenzó a aumentarse y las caras de los concursantes se acercaban cada vez más, hasta que tuvieron que recapacitar y dar un paso atrás para no llegar a mayores.
Además, la prueba de la semana ha hecho que Cristian y Rocío compartan cada vez más diferencias, pues las dificultades en el enfrentamiento han hecho que entre ellos salten chispas, y no de amor precisamente. Tras ello, los mortales se proclamaban como ganadores de la prueba de recompensa, obteniendo así una pata de cerdo que deberían comer a bocados, sin tocarla con las manos.
Los restos se dejan a los siervos, que solo disponen de 30 segundos para alcanzar a morder todo lo que puedan. Cuando por fin entran en la isla, los concursantes hablan sobre la salvación de Cristian, y Fani da su más sincera opinión: “Él no se lo merecía, se lo merecían más Alejandro o Ana María. Nosotros hemos sido buenos compañeros y no hemos robado brasas. Has sido mal compañero con todos”.

Durante las nominaciones los dardos fueron directos al pecho: Ana María se sintió muy dolida por la nominación de Nyno; Fani y Rocío comienzan una acalorada discusión por conocer que la última había criticado a la primera a sus espaldas y acabaron saliendo trapos sucios relacionados con temas económicos: “Estoy harta de que me digan que soy el pez gordo de la edición, a mí tampoco me ponen tinte y lo paso mal igual”, decía Rocío.
Tras la discusión, Ana María pudo reflexionar y asumió que, quizás, no había estado del todo acertada con Rocío: “Quiero pedirle perdón a Rocío por si no he estado a la altura en algún momento”. Rocío Flores, entonces, rompe a llorar y confiesa todo lo que ha echado de menos a Ana María. ¡Por fin una reconciliación en riguroso directo!
Y, por fin, llegó el momento de cerrar el televoto y conocer cuál de los dos concursantes debían abandonar la Palapa… ¡Y el público decide que sean Alejandro y Ana María! Acuden junto a los demás desvalidos y, en la isla, comienza el juego de rango. Barranco se convierte en el Dios de la isla, Ferre en el líder de los mortales y Rocío Flores como líder de los siervos. De este modo, y en la zona de los desvalidos, la audiencia decide que sea Alejandro el que abandone definitivamente la isla y que Fani y Rocío se a mantengan atadas hasta el domingo.
Mientras tanto, a Bea, la primera expulsada de la edición, se le comunica que no habrá nadie en plató para recibirla a causa de la pandemia del coronavirus. A raíz de esta situación se ha desatado una polémica en Supervivientes por la decisión de no cancelar el programa a raíz del coronavirus. Actualmente la edición se desarrolla sin público en el plató y parece que aún el virus no ha llegado a Honduras, pero las familias de los concursantes están preocupadas.

Por ello, Jordi González ha afirmado que el equipo de Supervivientes vela por la seguridad de los concursantes y quieren cumplir con su deber con la sociedad: “lo que queremos es serviros de evasión, ofreceros un momento distendido para ofreceros una sonrisa, que nos traslade a la vida que teníamos hace unos días”.
Ha afirmado que la situación de los concursantes es totalmente saludable, pues están aislados. Pero ha asegurado: “tenemos la obligación de informarles de lo que está pasando en el mundo. Estamos comprobando que sus familiares están bien y les vamos a pedir que graben un mensaje de ánimo y tranquilidad para hacérselo llegar.” Pero esto no es plato de buen gusto para todos pues, algunos familiares, consideran que los concursantes no deberían saber nada por el bien de su estabilidad mental.