06 de Junio, 2022

El pequeño gusano de cera pasó de ser un anónimo a un héroe en 2017 cuando los investigadores descubrieron que la oruga podría ayudar a resolver uno de los problemas ambientales más urgentes del mundo: los desechos plásticos.
La criatura puede morder el plástico, incluso el polietileno, un plástico común y no biodegradable que actualmente obstruye los vertederos y mares.
Ahora los científicos tienen una mejor comprensión de cómo la larva es capaz de hacer esto, y todo se reduce a su bacteria intestinal o microbioma. Los hallazgos, que fueron publicados en la revista Proceedings of the Royal Society B Tuesday, podrían guiar los esfuerzos para encontrar un sistema de biodegradación efectivo para abordar los desechos plásticos.