
El partido entre el Barça y el Celta que se jugó el pasado sábado en el estadio Balaídos trajo muchas polémicas. Las imágenes captadas por El Partidazo de Movistar muestran como la mano derecha del entrador Setién, Eder Sarabia, se dirige a Leo Messi y el jugador le ignora. Acto seguido, se vuelve a dirigir a él, pero Messi no cede y continúa sin dirigirle la palabra. El acto ha reflejado la relación cada vez más distante entre los jugadores y el cuerpo técnico. Es más, también se ha dejado ver la relación que mantienen Sarabia y Suárez una vez más por las imágenes que ha mostrado El Partidazo de Movistar.
A ambos jugadores no les gusta el carácter de Eder Sarabia ni las formas en las que se dirige al equipo. De hecho, varios jugadores del equipo catalán solo se dirigen al primer entrenador Quique Setién ya que aprecian más las formas de este. Setién ha querido aclarar a los medios de comunicación que no pasó nada y no quiere que vaya a más. Ha querido dejar claro que fue simplemente una indicación.
Desde que el FCB se enfrentó al Real Madrid y el equipo azulgrana perdió, la tensión ha ido en aumento. Setién tuvo que intervenir en los vestuarios para calmar la situación e incluso llamó la atención a su segundo entrenador. La discusión comenzó por parte de la plantilla del equipo al recriminar a su segundo entrenador ciertas tácticas y cambios que realizó. El carácter efusivo de Sarabia no ayudó a que se calmaran las cosas y es por ello que donde Quique Setién decidió tomar cartas en el asunto. Los jugadores del Barça difieren en las opiniones de Eder Sarabia y creen que si siguen en la misma línea no optarán a ganar más títulos.
Sarabia no es el único que está en problemas. Luis Suárez dijo al terminar el partido que “para algo están los entrenadores”, palabras que afirmar la relación que existe últimamente entre la plantilla y el cuerpo técnico.
Los problemas acechan al equipo catalán si quieren sumar puntos. Su rival más fuerte hasta el momento es el Real Madrid por el que tendrán que trabajar duro si quieren acercarse al equipo madridista. La relación entre los entrenadores y los jugadores del Fútbol Club Barcelona tendrá que mejorar si quieren tener buenos resultados.