Ayuno intermitente, ¿es efectivo y seguro?
Llevas unos meses escuchando el concepto de “ayuno intermitente”. Pero ¿funciona para perder peso?, ¿cómo se lleva a cabo?, ¿es seguro para tu salud?, ¿tiene algún efecto rebote?, ¿cuándo empiezo a notar su efecto?, ¿se pasa mucha hambre?, etc., son preguntas que te asaltan constantemente. Por eso, hoy, en Peak, dedicamos unos minutos a esta “nueva dieta” para que, si quieres, la puedas integrar en tu día a día sin ninguna duda.
Aunque siempre con supervisión médica y de forma que no dañe a tu salud, hay varios estudios que admiten que esta dieta es efectiva tanto para perder peso como para eliminar toxinas. Además, si se hace bien, puede prevenir la diabetes de tipo 2. Al mejorar la sensibilidad a la insulina, el ayuno intermitente te ayudará a quemar grasa, sobre todo si lo combinas con una buena rutina de ejercicio.
Sin embargo, esta dieta no es recomendable para aquellas personas que ya sufren diabetes o tengan tensión alta y para mujeres embarazadas o que estén en periodo de lactancia. Tampoco es apropiada, y la deberían evitar, para niños, personas con mucha edad y aquellos que han sufrido algún tipo de trastorno alimenticio, alguna enfermedad cardiovascular o cáncer.
Como su propio nombre indica, el ayuno intermitente consiste en la alternancia de periodos de tiempo en los que ingieres comida con otros en los que practicas ayuno. Ayunar durante un periodo no significa que en el siguiente periodo de ingesta de comida no debas controlar tu alimentación y puedas ingerir alimentos ultracalóricos. Al contrario, para que sea efectivo tienes que huir de los productos ultraprocesados.
A veces, las personas que han seguido este método se han quejado de pasar hambre o antojos, pero lo cierto es que, pasados los primeros días, estas sensaciones se han ido disipando. Además, hay varias formas de seguir esta dieta. Algunas, como el ayuno 16/8, son más fáciles de llevar a cabo y, por eso, es la técnica más conocida. Pero también existen el ayuno 20/4, el ayuno 12/12, la dieta 5/2 y el ayuno en días alternos.
Ayuno 16/8
Esta dieta consiste en comer durante 8 horas diarias y ayunar durante las 16 restantes. Es un método muy sencillo, ya que estarías durmiendo durante 8 horas. Además, Puedes combinarlo como tu quieras y comer entre los periodos de 12:00 a 20:00 o de 10:00 a 16:00. Saltarte la cena puede ser muy buena opción, pero también lo es retrasar tu desayuno.
Durante estas 16 horas de ayuno, podrás tomar líquidos como agua, té, café, alguna infusión o, si necesitas algo más, puedes beberte algún caldo de verduras o de huesos casero. Con este método, lograrás ingerir entre 500 y 600 calorías menos al día, dependiendo de tu peso y tu género.
Ayuno 20/4
También llamado la dieta del guerrero, es un método mucho más estricto y no es lo más recomendable si eres un principiante, ya que las horas de ayuno aumentan considerablemente. La ansiedad, los antojos y la fatiga se acumularán en tu cuerpo y tu mente porque no estás acostumbrado a hacer ayuno. Es una dieta que puede servirle a personas con una agenda muy apretada.
Con este tipo de ayuno, tendrás que aumentar las horas de ayuno hasta 20 horas y reducir las de ingesta hasta 4 horas. Lo normal con este método es acabar haciendo una comida al día o dos, como mucho. Con esta estructura, no tendrás que controlar tanto tu alimentación, ya que, en una sola comida, no puedes ingerir tantos alimentos. Uno de los beneficios añadidos que remarcan las personas que lo siguen es el aumento del sueño profundo.
Ayuno 12/12
Es el más sencillo y, probablemente, la mejor opción para empezar. Es una forma de comenzar muy fácil, perfecta para aquellas personas que están acostumbradas a llevar un ritmo de vida que no es demasiado sano, alimentándose de comida ultra procesada, con alto componente en carbohidratos y mucho índice glucémico. Por eso, este 12/12 es la mejor opción para salir de ese estilo de vida poco saludable. Con esto, solo pasarás de dos o cuatro horas en un verdadero ayuno metabólico.
Ayuno 5/2
Es bastante más diferente que las otras opciones. No se limita en una ingesta durante determinadas horas al día, sino que se puede comer normalmente durante 5 días a la semana (de forma continuada o no), pero se debe limitar de forma bastante drástica la ingesta de calorías los otros dos días: 500 kcal al día las mujeres, y 600 kcal los hombres. Es la segunda opción más interesante para quienes quieren iniciarse en los ayunos.
Ayuno en días alternos
Este es un método de alimentación que se restringe en el tiempo. En este caso, se ayunaría durante un día y se comería de forma normal al día siguiente. De este modo, se alterna en lo que se llama “días de ayuno” y “días de alimentación”. En los días de ayuno, como máximo, se podrán consumir 500 kcal, es decir, un cuarto de lo que tu cuerpo necesita. Sin embargo, en los días de alimentación, podrás seguir tus hábitos normales y comer y beber todo lo que quieras.