
Gareth Bale está dando mucho de lo que hablar estos últimos meses. La dirección de su equipo y muchos de sus compañeros de campo están cansados de la actitud tan burlesca que tiene el futbolista galés. Sus faltas de respeto son continuas y no tienen sentido teniendo en cuenta la posición y el sueldo que tiene dentro del equipo.
El último mal gesto que tuvo fue desde las gradas de Los Cármenes donde simuló con un papel unos prismáticos para ver el recital de sus compañeros. Y es que son innumerables las faltas de respeto que Gareth Bale tiene hacia el Real Madrid por su falta de minutos.
La Liga se vio afectada por la crisis mundial provocada por el coronavirus. Desde que se reanudó, Gareth Bale ha participado en dos partidos de La Liga: contra el Eibar y siendo titular contra el Mallorca. Si se hace un total de minutos en los que ha estado en el campo, la cifra apenas supera los 100 minutos. Pero a pesar de que no ha sido protagonista en el campo, lo ha sido desde las gradas. Risas continuas, juegos con la mascarilla y la última, simular unos prismáticos para ver el partido. La actitud de Bale ya venía de antes y así lo ha ido demostrando. Ha abandonado el campo en varias ocasiones antes de que finalizara un partido o ha puesto malas caras, gesto que demuestra una falta de respeto hacia sus compañeros y la directiva.
El entrenador del equipo Zinedine Zidane no está de acuerdo con la permanencia de Bale en el equipo, aunque el jugador quiera quedarse. El galés cobra 17 millones de euros netos por temporada y aun así sigue teniendo una actitud desafiante y burlesca hacia el equipo. Ha encontrado la forma de mantenerse en el Real Madrid, aunque sea sin jugar.
Y es que son muchas las preguntas que le hacen a Zidane respecto a Bale. Hace unos días tuvo una rueda de prensa para hablar de los próximos partidos, pero la mayoría de preguntas giraron en torno a Bale. El entrenador del equipo madridista saltó por este motivo. “Madre mía vaya pregunta, nosotros pensamos en el partido de mañana y él lo mismo”. Debido a que es un “monotema”, Zidane prefiere no seguir dando bola a su mala relación con Bale.