Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa llevan más de cinco años compartiendo vidas y están de lo más felices. Ya les vimos hace más de un mes saliendo a cenar con amigos y han decidido repetir. La pareja ha estado disfrutando de una maravillosa velada por Madrid para luego regresar a “Villa Meona”.

La conocida “Reina de Corazones” sigue siendo tendencia a sus 69 años. Isabel Presyler ha tenido tres matrimonios con celebridades de distinta índole y desde la primavera de 2015 mantiene una relación con el escritor peruano Mario Vargas Llosa.
Es cierto que la pareja nunca ha dudado en mostrar su amor en público a pesar de su controvertido inicio. Vargas Llosa estaba casado en aquel momento y Preysler acababa de perder a su marido un año atrás. La diferencia de edad fue otro factor por el que se criticó a la pareja que, a día de hoy, sigue disfrutando de su amor.
La pareja pasó el confinamiento provocado por la crisis sanitaria en “Villa Meona”, residencia habitual de Isabel Preysler y Tamara Falcó. Y es que es un hecho que la pareja formada por Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa siempre dan mucho de lo que hablar y son uno de los focos clave para la prensa rosa española. Hace escasos meses que han cumplido media década de relación y tras la cuarentena les hemos visto en ocasiones contadas saliendo de casa.
Hace más de un mes que hicieron su primera salida en la que la pareja acudía al restaurante tradicional Horcher. Es un lugar caracterizado por su discreción y elegancia el cual se ha convertido en un lugar de reunión para la élite madrileña. Y más allá de los residentes adinerados de la capital, Horcher es un sitio al que han acudido personas como el rey emérito Juan Carlos I y su mujer doña Sofía junto a la exjequesa de Qatar, Mozah bint Nasser al-Missned. En la velada de Preysler y Vargas Llosa pudimos ver que les acompañaban el empresario portugués Joao Flores y su mujer.
Además de esta salida, la pareja estuvo hace escasos días cenando con otros amigos por la capital. Ambos se subieron al coche deprisa para regresar a “Villa Meona”. La nueva normalidad ha comenzado y parece que los planes se van recuperando poco a poco.
Y es que el confinamiento no ha sido una época buena, pero Tamara Falcó lo ha sufrido más que ninguno de la familia Preysler. A mediados de marzo sufrió la pérdida de su padre, Carlos Falcó. Su familia no dudó en brindarle todo el apoyo que necesitara en estos tiempos tan difíciles. Además de la compañía de su madre y Vargas Llosa, pudo llorar la muerte de su padre junto a su hermana Ana Boyer, el marido y el hijo de la misma. Los tres pasaron la cuarentena en “Villa Meona” a pesar de que su residencia habitual está en Doha.
Isabel Preysler ha confesado que su hija Tamara Falcó “está que no para, más animada”. Además, hemos podido verla en el nuevo programa de TVE “Cocina al Punto”. Nos ha ido desvelando secretos y anécdotas de su familia mientras aprendía el arte culinario del conocido chef, Javier Peña.
Supimos que Isabel Preysler utiliza aceite de oliva para hidratar su piel, que uno de sus hobbies es hacer collages de fotos de recuerdos o que las empleadas del hogar de la mansión utilizan cosmética natural. Lo último que hemos podido conocer es uno de los gustos culinarios de Tamara Falcó. “Lo que más me gustaba era mi madre y el chorizo. Ella no se lo tomaba tan bien”, confiesa la socialité. Ella ha explicado que a su madre no le hacía mucha gracia la comparación con un embutido. Los colaboradores se han reído de la broma de Falcó y han seguido con el transcurso del programa.
Tamara Falcó decidió mudarse de nuevo con su madre tras haber estado viviendo sola en Madrid. Desde hace cinco años, “Villa Meona” también es la residencia de Mario Vargas Llosa. La pareja está contenta y feliz de poder disfrutar de su amor sin tapujos. Esta primavera han festejado la media década de relación y ambos siguen conservando los títulos de divorciado y viuda, ¡de momento!