![]()
Si Isabel Preysler es una mujer discreta que intenta no revelar muchos detalles su vida personal, este año más. Sus vacaciones han sido de lo más silenciosas a pesar de que se ha sabido su localización. La “Reina de Corazones” y su novio, Mario Vargas Llosa, han decidido acabar el verano en la clínica Buchinger de Marbella. El peruano ya lo hacía con su ex mujer, Patricia Llosa, y desde hace cinco años, sigue el mismo ritual con su actual pareja. “Es el mejor sitio para curarse física y mentalmente”, asegura Vargas Llosa. A pesar de que en la clínica se han relacionado con los otros clientes y han tenido el detalle de fotografiarse con muchos de ellos, no han querido salir al exterior a atender a los periodistas.
¿Qué aporta la clínica Buchinger? Tal y como se describen en su página web, es una clínica de ayuno terapéutico, medicina integrativa e inspiración líder en el mundo. Este año se cumple un siglo desde su inauguración por el doctor Otto Buchinger que trató a su primer paciente con el ayuno terapéutico. “Su familia y cuatro generaciones de médicos han seguido desarrollando el método y lo han dotado de una base científica”, explican en la web. Isabel Preysler suele repetir este tratamiento de forma anual. Lo que más suele hacer es seguir un programa multidisciplinar que consiste en hacer yoga, meditación, entrenamientos cardiovasculares y una dieta donde se come lo esencial para no engordar. Además, es una persona que repite cada año los masajes y el spa.

Ha habido años que la pareja salía y hacía más vida por Marbella. Uno de los restaurantes a los que solía acudir es el conocido “El Ancla”. Además, el premio nobel solía irse por las mañanas a correr por el paseo marítimo e incluso podíamos ver a la pareja haciendo excursiones con los demás clientes de la clínica en los años anteriores. El verano 2020 ha sido uno de los veranos en los que todos hemos tenido que cambiar ciertas rutinas que seguíamos y la pareja no ha dudado en seguir esto a rajatabla. “Mi idea de Marbella es un tranquilo retiro de costumbres monacales, donde se bebe mucha agua, se hace ejercicio, se acuesta uno temprano y se levanta al alba, y donde ni siquiera con el pensamiento resulta cómodo pecar”, explica Mario Vargas Llosa.
Uno de los miembros de la familia Preysler que suele acudir también a la clínica Buchinger es Tamara Falcó. Ella misma ha reconocido ser “adicta” a la “ayunoterapia” ya que llegó a perder 10 kilos con un tratamiento a base de líquidos. En 2016, la actual marquesa de Griñón llegó a engordar 20 kilos por su problema de tiroides y gracias a la ayuda de esta clínica pudo adelgazar la mitad. Y es que la base de esta clínica es hacer una dieta a base de zumos, caldos e infusiones. Es cierto que el tratamiento tiene un coste elevado. Los precios oscilan entre los 5.660 y los 33.900 euros por tres semanas de tratamiento. Tamara Falcó llegará la semana que viene para “purificarse” a la clínica Buchinger. Y ya no solo la familia Preysler acude a este centro, sino que a lo largo de la historia hemos podido ver a otras celebridades como Sean Connery someterse a este tipo de tratamientos.