22 de Agosto 2022

Los ácidos grasos Omega 3 son fundamentales para el organismo, ya que intervienen en funciones vitales. Por ese motivo no pueden faltar en nuestra alimentación si queremos que ésta sea equilibrada y saludable.
Los ácidos grasos omega 3 son ácidos grasos polinsaturados que se encuentran en tres principales formas en los alimentos: ácido eicosapentaenoico (20:5 omega 3, EPA), ácido docosahexaenoico (22:6 omega 3, DHA) y alfa linolénico (18:3 omega 3, a-ALA). Las formas EPA y DHA se pueden encontrar en los aceites de pescados que viven principalmente en aguas frías como el salmón, atún, sardinas, entre otras variedades. En países orientales, que tienen un alto consumo de algas, son otra fuente importante de altas cantidades de DHA y EPA. En cuanto a la forma ALA, se puede encontrar en algunos aceites vegetales, chía, nueces, cacahuates y aceitunas.
El consumo regular de alimentos ricos en ácidos grasos omega-3, tanto animal como vegetal, fortalece las membranas del corazón y ayuda a mejorar el pronóstico tras un infarto de miocardio. Se trata de un componente necesario en todas las etapas de la vida, incluso antes del nacimiento, durante el desarrollo y crecimiento hasta la madurez.
Nuestro organismo necesita un equilibrio entre ácidos grasos Omega 6 y ácidos grasos Omega 3 en una relación de 5:1 que se ha establecido como cardiosaludable, aunque las últimas investigaciones van reduciendo esta proporción hasta acercarse a la proporción 2:1. Ambos son grasas esenciales que nuestro cuerpo no es capaz de producir, por lo que hay que asegurar su aporte a través de la alimentación. El problema es que habitualmente consumimos un exceso de omega 6 en proporción con el aporte de omega 3, lo que se relaciona con enfermedades metabólicas. De hecho, la población española tiene un ratio medio omega 6:omega 3 de 16:1, lo que claramente muestra el exceso de omega 6 que se está consumiendo. Por este motivo, es necesario reformar el aporte de ácidos grasos Omega 3 en nuestra alimentación, administrados de forma diaria, para conseguir dicho equilibrio y así poder alcanzar beneficios saludables a diferentes niveles.