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La polémica desatada alrededor de la familia Pantoja se ha desatado por completo. Hace pocos días, Kiko rivera acudía en directo al programa de “Vida la vida” para consolar y animar a su esposa Irene Rosales, que había confesado la dolorosa conversación que mantuvo con Isabel Pantoja sobre Paquirri. Poco después, la tensión aumentaba más aún cuando Alessandro Lequio expresaba su desagrado en relación a la conducta del dj.
El 24 de noviembre, el italiano desvelaba en “El programa de Ana Rosa” el mensaje que Kiko Rivera le había enviado unos días atrás. “Kiko me escribió el otro día, no lo dije, le enseñé a algunos compañeros el mensaje” dijo el italiano mientras explicaba su contenido. “Pobrecito, no quiere que tenga nada personal con él” comentaba Lequio. “No tengo nada personal con él, solo me limito a opinar sobre las cosas que está diciendo” declaró Alessandro.
Inmediatamente, Kiko Rivera explotó en sus redes sociales publicando el mensaje del que había hablado Alessandro Lequio. Una captura de pantalla que muestra el mensaje que le escribió el hijo de Isabel Pantoja para preguntarle si tenía algún problema personal con él, recordándole el cariño que le tenía a su hijo Aless. Lequio le respondía diciéndole: “Porque un padre es sagrado y la vida demasiado corta. Por cierto, a Aless, a quien le caías muy bien, no le gustaría la manera en la que estás tratando a tu madre. La familia es lo primero”. Esta respuesta hizo que el Dj estallase escribiendo junto a la captura de pantalla: “Yo ya no me callo chicos, quien quiera guerra conmigo la va a tener”, desafiante. Terminó escribiendo “Mírate al espejo y búrlate de ti mismo, pero de mí no te ríes” en su Instagram.
Días antes Lequio había publicado un vídeo donde declaraba que el conflicto debería haberse quedado en casa en vez de haberlo hecho público en televisión con toda la polémica que acarrea. Esta publicación le fue notificada a Alessandro durante “El programa de Ana Rosa”, aunque éste aseguró que ya había visto los mensajes antes de entrar al programa.
Después de ver un vídeo en el que Kiko Rivera se refería a él insultándole, el colaborador ha intentado quitar peso al asunto. El italiano de 60 años aseguraba que nunca se había burlado de él y que su respuesta fue desde el cariño “pero parece que no entiende ese tipo de argumentos” declaró. Además, sentenció diciendo que “su reacción es la propia de los que tienen el gen paleto de si no estás conmigo estás contra mí. Está quedando en evidencia.” Tiene una distorsión del concepto familiar”, dejando claro que no busca tener un conflicto con el Dj.

Kiko Rivera está dispuesto a seguir con el enfrentamiento contra su madre y con toda persona que critique su actuación. Este último acontecimiento sigue latiendo en las redes sociales, donde a través de un vídeo subido a Instagram, Alessandro Lequio además decía: “Según van pasando los días, cada vez estoy más convencido de que Isabel Pantoja debería dar un puñetazo en la mesa. No digo que se querelle contra su hijo, pero sí mandarlo a la mierda. No se debe consentir que un hijo hable de esta manera de su madre”.
El ex de Ana Obregón añadía: “No estamos hablando de un adolescente alocado, sino de un hombre de casi 40 años que lustra calva y que tiene una familia detrás. Estas cosas se resuelven de puertas a dentro, hacerlo de esta manera dificulta enormemente las posibilidades de reconciliación. Y lo peor es el ejemplo que está dando a sus hijos, crucificar públicamente a una madre es la peor manera de educarlos”
En esta polémica publicación, Lequio también decía que “Kiko arrojó a su madre a los pies de los caballos diciendo que no se preocupaba de él… y ahora el problema ya no es ese abandono, sino el robo de su herencia. Es una bola que se ha ido formando y que ha sacado todas las iras del cajón de los juguetes”
Es evidente que este conflicto seguirá generando controversia durante mucho tiempo por la repercusión mediática de todos los implicados y el interés desmedido que suscita cualquier asunto relacionado con la familia Pantoja, algo que por otro lado no es nuevo, sino que ha sido claramente fomentado por todos los interesados. Hay demasiados intereses económicos a los que los protagonistas claramente no están dispuestos a renunciar.