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Las parejas empiezan a desmoronarse en La Isla de las Tentaciones

La Isla de las Tentaciones es un programa donde reina la fiesta, y es en ellas donde, normalmente, suelen florecer sentimientos y donde las parejas y los tentadores suelen dar rienda suelta a su acercamiento y a su pasión. En una de estas celebraciones fue en la que Lola confesaba a Rubén que ya había caído en la tentación de Carlos. En un principio lo consideraba simplemente su amigo, pero luego comenzó a sentir cosas más fuertes por él.

Por otro lado, la novia de Manuel, Lucía, estaba todavía de capa caída por haber tenido que presenciar cómo su novio no solo estaba con Fiama, sino también con Stefany. Y, además, el sevillano, único tentador por el que sentía cierta atracción, la había dejado de lado para tener un idilio con su compañera, Lola. Esto era algo que ella no esperaba para nada y por lo que se ha sentido muy traicionada ya que, hasta hace bien poco, estaba teniendo un cierto tonteo con Simone.

Tan complejo fue el asunto, que incluso Lucía decía encontrarse en una situación muy difícil, y sentía que ya no tenía el apoyo de nadie, ni siquiera de sus amigas: "Aquí la gente ya no me traga y ya no puedo disfrutar bien. Me veo sola, mis amigas no confían en mí después de haberme dejado llevar con Carlos y ya no puedo hacer nada. Me siento muy estafada por ella", decía Lucía.

Ante la situación, Carlos también tenía algo que decir: “A mí me trató ayer como si fuera su novio de toda la vida. Dándome la mano y todo desde que se apagó la luz hasta que nos levantamos. Y luego me dijo que no se lo contara a nadie”, refiriéndose a Lola. Por supuesto, tras estas declaraciones, Lucía afirmó sentirse molesta por las mentiras que ha tenido que escuchar. Decía estar muy dolida por la traición y que eso iba a provocar un cierto distanciamiento.

Por otro lado, Lola se sentía sumamente arrepentida por no haber le contado a Lucía todo lo que sentía y, más aún, lo que había pasado con Carlos. Cuando Sandra Barneda le ha preguntado por toda esta situación, Lola rompía a llorar, y ha sido Miriam quien ha tenido que intervenir, asegurando que el día de ayer fue muy malo porque Lola había sido la protagonista de un hecho concreto que generó mucho mal ambiente en la villa.

Así, dio el pie a Lola: “No paro de tomar malas decisiones aquí. Siento que me he perdido, que no sé qué estoy haciendo con mi vida, no sé por qué no pienso bien las cosas, no sé por qué no me controlo, ni la razón de mis actos y hago lo primero que se me pasa por la cabeza. Me voy a morir de vergüenza, pero tengo que afrontarlo. Traspasé los límites. Lo único que le puedo recriminar a ella es que le intenté hacer señas y le di una patada para que me dijera algo porque no me quería girar.”

Y, ante esto, contesta Lola: “Quería que me hubiera dicho 'vete'. Sabía que me estaba mintiendo. No me lo tenía que contar, pero si te pregunto porque me he dado cuenta pues dime que sí”. Sin embargo, Lola ha vuelto a decir que el soltero es simplemente un amigo por el que siente cierta atracción, pero nada más.

Más tarde, en las hogueras, fue la noche de las lágrimas. Raúl lloró por las imágenes de su pareja, Claudia, acercándose mucho a Tony; Lola lloró al ver a Diego besar a Carla y Jennifer; y Claudia también terminó la noche llorando. Por su parte, Diego pidió una hoguera de confrontación con Lola, y ésta le confesó que había hecho cosas incluso peores de las que había visto en las imágenes. Ella admitía estar hecha un lío y confesaba seguir estando enamorada de él, por eso mismo no entiende que haga lo que hace.

Diego ha pedido esta hoguera porque vio a Lola muy arrepentida, y eso había hecho mella en su corazón, pero él no lo había visto todo. No vio las imágenes en las que realmente sí hubo un acercamiento con Carlos, y eso lo dejó a cuadros. ¿Podrá Diego perdonar esta infidelidad, o decidirá seguir su camino en la villa con Carla?

Por su lado, Manuel ya no tiene encima ni un atisbo de culpabilidad. Es más, confesó que se sentía bien haciendo todo lo que hace y que su único consejo para Lucía es que se olvide de él para siempre. En las imágenes que había para él, veía a su novia pasando un buen rato con algunos tentadores, y eso lo tranquilizó: “Parece que se ha liberado. Prefiero eso a verla hundida. Esto se ha convertido en un partido de tenis. Vio que yo hacía lo que me daba la gana. Y ella lo está haciendo”.

Parecía todo bien hasta que soltó las frases bomba: “No era tan tonta como parecía. La he visto llorar y no he sentido nada. Voy a hacer lo que me dé la gana”, y se ha ganado el odio de toda la audiencia. Pero de frases va la cosa es temporada, y es que Jesús también soltó su propia perlita: “A ver quién es el guarrón. O yo, o ella”, dijo cuando vio las imágenes de Marina rompiendo su foto y diciendo que él le daba asco.

Y Raúl también tuvo una noche de sufrimientos, ya que ve a Claudia cada vez más cómoda con Toni, y eso hizo que se desmoronase: “Tengo mil planes en el futuro con ella. La veo demasiado bien con este chico. Si se enamora, no tengo nada que hacer. Que sea feliz y que empiece algo con este chico. Pero yo la quiero, es mi niña. La estoy viendo como si estuviese conmigo”. Sin embargo, ella ha dicho, muy convencida: “Hemos tenido una conexión fuerte. Pero no estoy enamorada de Toni. Estoy enamorada de Raúl. Siempre tengo a Raúl en mente.”

Claudia finalizaba: “No he pasado los límites, es verdad que he tenido una conexión fuerte con Toni, pero estoy enamorada de Raúl. Tengo miedo por si se deja llevar, si lo hace es porque siente algo. La diferencia es que yo no he pasado la raya y él está pensando en pasarla. Me siento triste porque va a dejarse llevar con Lara y si es su decisión esto se terminaría porque yo tampoco perdonaría eso.”

¿Qué sucederá en la séptima entrega del reality “La Isla de las Tentaciones”?

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