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Kiko Rivera comienza a superar su mala racha personal.

Ha vivido meses muy malos, pero poco a poco consigue recuperarse.

Parece que la luz al final del túnel está cada vez más cerca para Kiko Rivera. Tras los duros meses que ha pasado con todos los problemas familiares que ha tenido, por fin parece asomar de nuevo la cabecilla. La pandemia le ha afectado personalmente, y es que la crisis económica ha dado fuerte en su trabajo como DJ y, en general, al ocio nocturno. Por otro lado, el conflicto con su madre ha sido un claro detonante para encontrarse en un pésimo estado.

Hace unos tres años, el DJ decidió someterse a una intervención e implantarse un balón gástrico para perder algo de peso. Tras todos los infortunios de su vida, desgraciadamente, ha recuperado algunos de los kilos que había logrado perder. Ha sido por las sensaciones de angustia, incertidumbre y por la intensa ansiedad que sentía lo que le han provocado volver a su anterior estado. Además, ha dejado de lado el ejercicio físico, y es un factor que también ha afectado a su salud.

Fue en diciembre cuando Kiko Rivera aseguró que esto era solo un bache y que volvería con más fuerzas que nunca, tanto física como emocionalmente. El DJ se ha tomado muy en serio este cambio, ha decidido cuidar mucho su alimentación y comenzar a entrenar junto a Irene Rosales, su mujer. Ambos han compartido, a través de las redes sociales, algunas de sus rutinas de ejercicios con bandas de electroestimulación.

Es más, en una de sus últimas publicaciones a través de “Instagram Stories”, aparecía Kiko Rivera muy alegre y orgulloso por estar logrando su objetivo cada vez más y perdiendo la grasa sobrante que le hacía encontrarse tan mal. “No quiero decir nada, pero no sé si notáis que me estoy quedando más delgado”, comunicó mientras enseñaba una barbilla mucho más afinada.

Pero lo importante no es solo el exterior: Kiko ha empezado una nueva terapia junto a Sofía Cristo para mejorar también su salud mental y emocional. Sofía es una amiga suya que entiende perfectamente acerca del mundo de las adicciones, del que es muy difícil salir, y que es consciente que se necesita de familiares y amigos para continuar con ese camino.

Kiko Rivera se encuentra muy ilusionado con esta terapia, y también con su nueva aventura profesional a través de la plataforma Twitch, en la que está realizando un programa de entrevistas que se emite en directo cada semana. Por otro lado, se siente muy arropado por su mujer, Irene Rosales, y por sus hijos, que lo son todo para él.

Sin embargo, su prima Anabel Pantoja ha confirmado en los medios de comunicación que lleva algún tiempo sin hablar con su primo. Lo ha contado en Sálvame, tras anunciar que su novio, Omar Sánchez, va a ser uno de los participantes de “Supervivientes”. Ella siempre ha querido mantenerse al margen de la situación familiar que viven Kiko e Isabel Pantoja, pero en esta ocasión ha querido hacer algunas declaraciones acerca de ello.

“Lo único que me importa es estar bien yo, mi chico que se va a concursar y que a cada uno le vaya bien la vida. Yo quiero que Kiko esté bien, es lo único que le deseo ¿Que él piensa otras cosas de mí? Pues bueno. Hace tiempo que no hablamos pero yo hablo todos los días con sus niñas y con Irene”, ha confesado la sobrina de Isabel Pantoja.

No ha querido dar más detalles sobre el tema, pero ha confirmado que, aunque todo el mundo hable de ese núcleo familiar Pantoja, ella habla del suyo propio. Ha pedido que se tenga empatía con ella, porque la gente sabe por lo que está pasando y que, aunque por suerte no es nada grave, por el momento solo le interesa pensar en ella misma y que todo el mundo a su alrededor se encuentre en un buen estado de salud dada la situación pandémica actual que está sufriendo el mundo entero.

¡Nos alegramos de que cada vez te encuentres mejor, Kiko!

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