Una infusión es una bebida obtenida de la extracción de los componentes químicos de las plantas, hojas y frutos que contienen propiedades medicinales, y las cuales ayudan a solventar distintos problemas de forma natural. Lo habitual es obtener una infusión sumergiendo la bolsa orgánica en agua caliente sin que esta esté hirviendo del todo, de tal forma que todas las sustancias naturales se queden en el agua.
Las infusiones, junto al agua mineral, son las bebidas más consumidas del mundo, especialmente el té en el caso de las infusiones, aunque existe una gran variedad de estas que pueden elaborarse con distintos ingredientes. A continuación, hablaremos de los tipos de infusiones más importantes y de los beneficios que reportan a nuestro organismo.

Esta es la infusión más conocida de todas. Esta bebida apareció por primera vez en el sur de China, y en un principio fue considerada como una bebida tradicional que solo las altas clases de la sociedad podían consumir. No fue hasta el siglo XVI que se extendió por toda Europa. Desde entonces, toda persona podía consumir té y se convirtió en una bebida para el día a día por su agradable aroma y sabor.
Existen muchos tipos de té, y en función de esto los beneficios serán unos u otros. En el caso del té verde, por ejemplo, las propiedades antioxidantes de esta infusión previenen la aparición de enfermedades cardiovasculares, además de reducir el colesterol y ayudar a perder peso. Otro té muy común es el negro, que también disminuye el riesgo de contraer algunas enfermedades cardiovasculares, y ciertos tipos de cáncer.

Seguro que más de una vez has escuchado una frase de este tipo: “tómate una manzanilla para el dolor de estómago, verás como mejoras”. Algo totalmente cierto.
La manzanilla es, para muchos, la mejor infusión de todas. En la Antigüedad las mujeres embarazadas consumían esta hierva para calmar las náuseas, y reducir la tensión muscular durante el parto. Un buen uso ya que la manzanilla posee propiedades calmantes y digestivas, ayudando a calmar los trastornos digestivos leves. Y esto no es todo, la manzanilla además contiene propiedades antiinflamatorias, ayuda a mejorar los problemas respiratorios y los dolores estomacales y actúa como un fuerte agente antialérgeno y antibacteriano, lo que protege nuestro estómago. Incluso es una de las mejores soluciones naturales a los dolores derivados de la menstruación.

Junto a la manzanilla, la tila es una de las más recurridas para mitigar los ataques de ansiedad, la angustia, el estrés, y el insomnio, ya que contiene propiedades relajantes, ansiolíticas y antiespasmódicas. Al ser muy relajante, lo ideal es consumirla antes de dormir o en momentos donde busques la relajación absoluta.

Junto a la tila, es una de las infusiones más consumidas para mejorar los estados de ánimo. Esta bebida, que surgió en el sur de Europa, ya era utilizada por los monjes carmelitas para su conocida agua del Carmen o agua de Torojil, cuya finalidad era conseguir relajar los estados nerviosos. Actualmente se sigue utilizando para calmar los nervios y disminuir la ansiedad, y se ha descubierto que esta hierva también ayuda a mitigar el asma.

Procedente del sur de Europa, esta planta medicinal era utilizada por los romanos para ayudar a la cicatrización de las heridas y para aliviar las fiebres y dolores menstruales. Algo acertado, ya que esta infusión destaca por su propiedad estimulante.

Seguro que ya has oído hablar de la valeriana para irse a dormir. Esta hierva ha sido utilizada para diferentes cosas a lo largo del tiempo, pero su mayor efecto lo tiene sobre el sistema nervioso central y, por tanto, en el cerebro, calmando ambos órganos y consiguiendo un estado de calma. Esto favorece el descanso nocturno y, por ende, evita el insomnio.

Esta planta se lleva utilizando desde hace siglos por su gran cantidad de propiedades. Ayuda a la digestión y mejora los síntomas de trastornos respiratorios. Como decíamos, esta infusión se suele utilizar para facilitar la digestión y evitar la acumulación de gases. Está compuesta por ácido salicílico, minerales y antioxidantes que ayudan a calmar las molestias de estómago. Además, su alto contenido en mentol consigue que esta infusión alivie los síntomas del resfriado o la gripe, actuando como descongestionante del sistema respiratorio.

Esta planta ya era utilizada en la antigua Grecia como remedio para curar heridas y en la Edad Media para aliviar el asma. Aunque el tomillo se suele utilizar como condimento, una infusión de esta planta ayuda a reforzar el sistema inmunológico, previniendo dolores y molestias típicos como catarros o dolores de garganta. Además, esta planta también posee propiedades antiinflamatorias, antiespasmódicas y analgésicas que ayudan a aliviar el dolor menstrual.