19 de Septiembre 2022

Un terremoto se puede definir como un temblor de la tierra provocado por ondas que se propagan por la corteza terrestre y por debajo de ésta, provocando grietas en la superficie, sacudidas, vibraciones, licuefacción, corrimientos de tierras, réplicas o tsunamis.
Poder pronosticar cuándo habrá un terremoto de gran magnitud es un anhelo compartido por los sismólogos.
Es algo imposible con el conocimiento y la tecnología actual, pero investigaciones en los últimos años han llevado a los expertos a estar un paso más cerca de identificar cuándo se están dando las condiciones;en la Tierra para que se produzca un gran sismo.
Expertos en geofísica se han enfocado, entre otros campos, en los llamados terremotos lentos.
Los llamados terremotos lentos ocurren cuando dos placas se deslizan suavemente, sin producir ondas en la superficie, por lo que no sentimos un sismo. Estos eventos liberan parte de la tensión acumulada, por lo que cambian toda la condición de una zona donde se está incubando un terremoto. Un ejemplo en Chile ocurre en La Serena que, fiel a su nombre, no ha incubado sismos frente a su costa.
A diferencia de los temblores que sacuden la superficie, los sismos lentos liberan energía poco a poco a lo largo de semanas o meses, lo que los hace imperceptibles y nada destructivos.
Pero los expertos dicen que estudiarlos es muy importante para entender mejor cómo se generan los terremotos, pues no siempre uno lento anticipa uno normal , pero es un factor a tener en cuenta.